Nota de Prensa

Los empresarios españoles son los más comprometidos con una mayor integración en la UE

Pese a la crisis y a los problemas en el seno de la UE, los empresarios españoles mantienen e incluso aumentan su compromiso con el proyecto europeo, con porcentajes de apoyo a una mayor integración muy superiores a los de Alemania, Francia o a la media de la Eurozona. Esta es una de las principales conclusiones para España del estudio Future of Europe de Grant Thornton que analiza la visión empresarial sobre Europa mediante 3.100 entrevistas a directivos de empresas medianas y grandes en la UE y países del entorno.

Así un 86% de los encuestados en España aboga por una mayor integración económica en la UE, lo que supone un aumento de ocho puntos respecto al año pasado. El apoyo a una mayor integración política alcanza el 69% (seis puntos más que en 2013), mientras que un 72% desearía una mayor convergencia normativa (cinco puntos más que en el año anterior).

Estos porcentajes resultan muy superiores a los del resto de la eurozona, donde la media de apoyo alcanza el 62% en el caso de la integración económica, el 45% en el de la la política y tan sólo el 39% en la convergencia normativa. Las otras tres grandes economías de la Eurozona, Alemania, Francia e Italia, muestran igualmente niveles de apoyo muy inferiores.

“La experiencia de la crisis ha dejado bien grabada en la memoria de nuestros empresarios la impresión de que la solución está en una Europa más cohesionada y la salida real será imposible en solitario”, opina José María Fernández, consejero delegado de Grant Thornton en España.

Una visión menos positiva del euro 
La mayoría de los líderes empresariales españoles, un 73%, consideran que, en general, la pertenencia al euro ha tenido un impacto positivo en la economía del país. Un porcentaje en línea con la media de la eurozona, pero que significa un descenso de nueve puntos respecto a la anterior edición del estudio en 2013. En todo caso sólo un 4% apoyaría la salida de España de la moneda única.

Irlanda (89%), Alemania (86%) e Italia (84%) son los países en los que más se aprecian las bondades del euro. Por el contrario en Francia (58%), Holanda (61%) y Grecia (69%) la visión de su impacto, aunque mayoritariamente positiva, suscita menor consenso.

“A medida que en España se han ido disipando los temores a un rescate o incluso a una eventual salida del euro aumenta ligeramente la percepción de algunos de los efectos secundarios que conlleva una moneda única. Con todo, lo que queda claro es que prácticamente nadie concibe la economía española sin el euro”, comenta Fernández.

Impacto negativo de las políticas europeas de austeridad 
Aunque en Grecia (69%) e Irlanda (64%) la opinión de que las políticas de austeridad han perjudicado el crecimiento de los propios negocios es mayoritaria, España e Italia se desmarcan con porcentajes de tan sólo el 31 y el 30% respectivamente.

En el caso de España un 45% de los directivos afirma que las políticas de austeridad no han afectado al crecimiento de sus empresas e incluso un 20% considera que dichas políticas han resultado positivas para sus negocios.

Alemania (9%) y Holanda (8%) son los países en los que menos se aprecian consecuencias negativas en la austeridad, puesto que en ambos casos la mayoría de los empresarios dicen no haberse visto afectados.

“Quizás más que un beneficio directo de la austeridad, lo que indican nuestros empresarios es la capacidad que han tenido estas políticas para evitar lo que podría haber sido un colapso económico que habría afectado no ya al crecimiento sino a la propia existencia de sus empresas”, apunta José María Fernández.

España, la segunda gran economía más optimista 
Por primera vez desde 2007 el balance de optimismo empresarial (directivos que se muestran optimistas sobre el futuro de la economía nacional menos aquellos que se consideran pesimistas) resulta positivo para España y se sitúa en los 15 puntos en el primer trimestre de 2014, frente a los 9 puntos negativos del último trimestre de 2013. Este dato sitúa a España como el segundo país más optimista de las grandes economías de la eurozona, superado por Alemania (65 puntos), pero ligeramente por delante de Italia (6 puntos) y bastante mejor que Francia (-17 puntos). El balance de optimismo medio en la Eurozona se sitúa en los 25 puntos positivos.

En términos absolutos, un 45% de los empresarios españoles se considera optimista sobre la evolución de la economía en los próximos doce meses, comparados con un 71% en Alemania, un 38% en Italia y un 25% en Francia.

“La recuperación del optimismo en España e Italia tiene mucho que ver con la percepción de que lo peor ha pasado más que con que se perciba un futuro económico totalmente despejado. En Francia en cambio, el impacto tardío de la crisis está haciendo que sea en este momento cuando la moral de los empresarios se ve negativamente afectada. En cuanto a Alemania, hace tiempo ya que el futuro se ve con optimismo”, concluye José María Fernández.