Nota de Prensa

Las empresas brasileñas cambian esperanza por dudas ante el legado que dejará el Mundial

A un día del inicio en Sao Paulo del Mundial de Futbol, los resultados del International Business Report de Grant Thornton muestran como el entusiasmo de las empresas brasileñas ante el evento se ha desplomado en los últimos dos años. Sin embargo, y pese a que pocos líderes empresariales esperan aumentar su inversión o sus beneficios gracias al torneo, si se mantiene cierta esperanza de que las mejoras en infraestructuras queden como herencia duradera. [ver infografía]

Grant Thornton - Mundial Brasil 2014

El IBR muestra que el porcentaje de empresarios brasileños que creen que el Mundial provocará un mayor crecimiento económico ha caído del 80%a principios de 2012 al 33% en el primer trimestre de 2014. En la misma línea, sólo un 11% de las empresas planean aumentar su inversión de cara al torneo comparadas con un 22% en 2012. Un 19% espera que suban sus beneficios, con un 52% que prevé que los mayores aumentos se produzcan en el sector turístico.

Para Madeleine Blankestein, socia de Grant Thornton Brasil, “el entusiasmo empresarial ante el Mundial se ha desvanecido al tiempo que la situación económica del país ha empeorado en los últimos 24 meses. Las inversiones en infraestructuras necesarias para recibir a lo que se calcula que serán 600.000 visitantes durante este verano, junto a la preparación de los Juegos Olímpicos de 2016, crearon grandes esperanzas en la comunidad empresarial.Esperaban que se acelerara el crecimiento económico y que Brasil aprovechara el escaparate internacional que suponen estos eventos. Sin embargo, la atención de los medios internacionales se ha centrado hasta ahora en los retrasos de los estadios y en las protestas sociales contra el gobierno y la FIFA”.

 

El 42% de los líderes empresariales cree que la inversión en infraestructuras, especialmente en el sector del transporte, será la mejor y más duradera herencia del evento, mientras que sólo un 26% espera un aumento sostenido del turismo tras el Mundial. Casi un tercio opina que las obras han perjudicado la vida diaria y sólo el 40% cree que los estadios tendrán un buen aprovechamiento una vez finalizado el torneo.

“Al igual que pasó con el ‘Nido’ de Pekín o el Green Park Stadium de Ciudad del Cabo resulta difícil imaginar qué aprovechamiento tendrá una infraestructura como el Estadio de la Amazonia en Manaos tras el Mundial. Sin embargo, existen también ejemplos a seguir de infraestructuras que no han caído en el desuso, como el cambio experimentado por el este de Londres tras las Olimpiadas de 2012, que permitió modernizar una parte tradicionalmente degradada de la ciudad que ahora atrae una significativa inversión comercial y residencial”, comenta Blankenstein, “desgraciadamente parte de las mejoras en y alrededor de los estadios llegarán demasiado tarde para el Mundial. Sin embargo, ahora hay una mayor conciencia tanto en el gobierno como en el sector privado de las prioridades a la hora de preparar los Juegos Olímpicos de manera que contribuyan a un crecimiento sostenible.”