Nota de Prensa

El sector mundial de las tecnologías limpias mira con optimismo al futuro

Con el petróleo por las nubes, la energía nuclear en cuestión tras los sucesos de Fukushima y en un escenario mundial de dificultades económicas, las empresas del sector de tecnologías limpias están entre las pocas que miran con entusiasmo al futuro. Según los últimos datos del International Business Report (IBR), publicado por Grant Thornton, este sector es el que alberga mejores perspectivas de crecimiento para los próximos 12 meses en las 40 economías de todo el mundo en las que se realiza el estudio.

Un sector en expansión y con perspectivas de crecimiento

La encuesta del IBR indica que el balance de crecimiento (diferencia entre el porcentaje de empresas que prevén un aumento de sus ingresos y el de aquellas que temen descensos) es de 68 puntos positivos en el caso de las empresas de tecnologías limpias frente a 52 puntos de media mundial en el resto de sectores.

Esta diferencia es aún mayor en las perspectivas de inversión en investigación y desarrollo con un balance de 52 puntos a favor de aquellas empresas que aumentaran su inversión en el sector de tecnologías limpias frente a sólo 25 puntos en el caso del resto de sectores.

Pese a que las perspectivas a corto plazo en algunos países punteros en este tipo de productos, como España, no se libran de las turbulencias económicas, los datos muestran que las empresas dinámicas del sector de las tecnologías limpias están dispuestas a poner en marcha planes de crecimiento e innovación para impulsar su competitividad.

De responsabilidad social a medida de ahorro y maximización de beneficios

En opinión de Íñigo Asensio, socio de Grant Thornton y experto en el sector de las energías renovables, “en el optimismo del sector de las tecnologías limpias afecta sin duda la coyuntura actual y las perspectivas de futuro en los precios del petróleo. Sin embargo, existe un factor aún más importante en el largo plazo. Muchas de estas tecnologías están alcanzando su nivel de madurez por lo que su demanda por parte de empresas y consumidores ya no se basa sólo en razones de imagen o conciencia medioambiental sino que cada vez cobran mayor importancia factores económicos como el ahorro de costes, la eficiencia y la maximización del beneficio. Y estas son motivaciones mucho más poderosas a la hora de orientar la inversión de empresas y consumidores”.

Y es que el estudio de Grant Thornton muestra que las tecnologías limpias están abandonando su rincón dentro de la responsabilidad social corporativa para convertirse en una herramienta más para el ahorro y la maximización del beneficio en empresas de todos los sectores. Así el 52% de las empresas que utilizan ese tipo de tecnologías lo hacen para reducir sus costes, seguidas de un 45% cuya motivación es el aumento de sus beneficios y de un 44% que las usa para cumplir con las leyes locales vigentes. La RSC, con un 41%, y la concienciación medioambiental (40%) siguen siendo importantes para las empresas, pero no son ya las principales razones para utilizar tecnologías limpias y energías alternativas.

Del diesel al vehículo eléctrico

Un llamativo ejemplo de lo anterior es el aumento del interés de las empresas por incorporar vehículos eléctricos o de combustibles alternativos en sus flotas. El estudio de Grant Thornton vaticina un auge de los vehículos ecológicos en el corto y medio plazo ya que aproximadamente una de cada cuatro empresas en el mundo (el 24%) utiliza, o prevé utilizar, vehículos impulsados por combustibles alternativos o energías renovables.

Los datos muestran una significativa diferencia entre las economías desarrolladas y los países emergentes; ya que un 28% de las empresas de los países del G7 está considerando adoptar estos vehículos, frente al 15% en las economías BRIC. En este sentido España se aleja de los países de su entorno, con un 17% que prevé la introducción de este tipo de vehículos en su flota, 4 puntos por debajo de la media europea (21%).

La razón mayoritaria que aducen los directivos para justificar el cambio es el precio del petróleo, citada por el 69% de los encuestados a nivel mundial, seguida por el ahorro de costes (62%). En contraposición, los principales factores que hacen que los directivos descarten el uso de vehículos ecológicos son el precio de los mismos (49%), la dificultad para repostar o recargar (48%) y un mercado con pocas opciones de elección (38%).

“Las tecnologías limpias están empezando a demostrar su potencial para competir con las tradicionales, pero aún queda tiempo para que lleguen a hacerlo de tú a tú. Además, en muchos mercados las ayudas públicas siguen siendo fundamentales para este sector y eso hace que esté sometido a fluctuaciones políticas con la consiguiente volatilidad. Con todo, el que las empresas comiencen a ver aquí una solución para ahorrar dinero hace factible que en un futuro vivamos un gran cambio tanto tecnológico como energético de la mano de lo que hace unos años parecían utopías medioambientales”, concluye Asensio.