Nota de Prensa

El interés por las operaciones de fusión o adquisición sigue a la baja entre las empresa.....

Para la gran mayoría de las empresas españolas este no parece ser el mejor momento para plantearse operaciones de crecimiento inorgánico, ni dentro de nuestro país, ni internacionalmente. Esto sería así este año y los venideros, puesto que sólo un 16% se plantea una fusión o adquisición en los próximos tres años, frente a un 23% en 2011, según los datos del International Business Report de Grant Thornton.

“Las dificultades de financiación y el peso acumulado de varios años de grave crisis económica, han reducido el número de empresas capaces de afrontar este tipo de operaciones”, comenta Íñigo Asensio, socio de M&A en Grant Thornton, “y sin embargo, el momento actual puede ser favorable para las adquisiciones, por los bajos precios derivados de la crisis, y las fusiones, dada la necesidad de fortalecerse ante un mercado cada vez más raquítico”.

De las empresas españolas abiertas a oportunidades de crecimiento inorgánico casi la mitad, el 49%, planea realizar adquisiciones fuera de nuestras fronteras. Y es que el acceso a nuevos mercados es la principal motivación del 61% de las empresas a la hora de optar por adquirir o fusionarse con otras compañías. La utilización de fondos propios es la forma de financiar operaciones de expansión preferida por un 70% de los directivos, seguida del crédito bancario por el que apuesta un 63%. Otras formas de financiación que habían sido habituales en años anteriores al inicio de la crisis como el capital riesgo o las salidas a bolsa sólo interesan a un 6% y un 1% de las empresas respectivamente.

El estudio muestra una clara correlación entre la situación económica de los países y el apetito de sus empresas por el crecimiento inorgánico. Las regiones más interesadas en realizar adquisiciones durante los próximos tres años son Norteamérica, con un 37% de empresas y los denominados BRIC (Brasil, Rusia, India y China) con un 35%. Ese porcentaje se reduce al 28% en Europa, donde Grecia (14%) e Irlanda (22%) comparten con España el reducido interés de sus empresas por las fusiones y adquisiciones.