Nota de Prensa

El 28% de las empresas españolas prevé recortes de plantilla durante los próximos meses

El fin de la crisis, y con ello de los despidos, parece más lejos que nunca para los empresarios españoles. Los datos del International Business Report de Grant Thornton para el tercer trimestre de 2012 indican que más de la cuarta parte (el 28%) de nuestras empresas prevé que tendrá que reducir su plantilla en los próximos 12 meses. Esto supone un aumento de 15 puntos respecto al mismo periodo de 2011, cuando un 13% de las empresas temía próximos despidos.

Detrás de tan nefastas previsiones para el empleo están, sin duda, las escasas perspectivas positivas respecto al futuro de la economía española a corto plazo. Un 73% se declara algo o muy pesimista, lo que sitúa a nuestro país como el segundo más desconfiado respecto al futuro de su economía de los 40 incluidos en el estudio, sólo por detrás de Japón.

Malas previsiones para los propios negocios

Sin embargo, lo que afecta de manera más directa a la capacidad de las empresas de crear o mantener los puestos de trabajo son las previsiones sobre la propia marcha del negocio. Y éstas se han desinflado en los últimos trimestres.

Los dirigentes empresariales que prevén descensos superan ampliamente a los que esperan subidas en indicadores fundamentales como los beneficios (con un balance negativo de -15 puntos), los precios de venta (-20 puntos) o la inversión (-13 puntos). En perspectivas de facturación, el 45% prevé que los ingresos de sus empresas seguirán estancados y el porcentaje que cree que sus ventas aumentarán (28%) queda anulado por el mismo porcentaje que cree que disminuirán. Todos estos indicadores muestran una fuerte caída cuando se comparan con los resultados obtenidos hace un año. El único dato alentador es el de las exportaciones, dado que las empresas que esperan mejoras superan en 30 puntos a las que temen descensos.

“Factores como la larga duración de la crisis y la repercusión directa e indirecta sobre las empresas de algunas de las medidas de ajuste, como las subidas de impuestos y el menor poder adquisitivo, están minando las perspectivas empresariales”, explica José María Fernández, Director General de Grant Thornton en España. “Las escasas alegrías que nos proporciona la economía española vienen fundamentalmente del mercado exterior, que por ejemplo ha permitido que los ingresos por turismo se incrementaran un 14% el año pasado y nuestras exportaciones de bienes y servicios crecieran un 18% entre 2009 y 2011. En estos momentos las empresas solo tienen dos vías para mitigar los dañinos efectos de la crisis: una es internacionalizarse, como han hecho la mayoría de nuestras empresas del Ibex 35 y también muchas pymes; y la otra es adaptarse al mercado para proporcionar productos y servicios demandados en tiempos de crisis, como han hecho Mercadona y otras empresas de distribución y restauración, por citar algún caso”, añade Fernández Ulloa.

Ahogadas por la escasez de liquidez y de crédito

La falta de liquidez ha sustituido a la reducción de la demanda como principal preocupación de los líderes empresariales españoles. Un 53% (7 puntos porcentuales más que en el trimestre anterior) señala la escasez de capital circulante como la dificultad más importante que afronta su empresa. Le sigue una de sus principales causas, la dificultad de acceso al crédito, señalada por un 48% de los directivos encuestados. El coste de la financiación ocupa el tercer lugar después de varios trimestres subiendo en importancia hasta constituirse en un obstáculo para el 45 % de las empresas.

“Cuando la liquidez se convierte en el principal problema de una empresa es que su supervivencia está en juego. Por ello es fundamental que se agilice la vuelta del crédito a las empresas antes de que sea demasiado tarde para muchas de ellas”, comenta Fernández Ulloa.

Otro aspecto preocupante para las empresas es el aumento continuado de la morosidad. Si en el trimestre anterior un 46% de los encuestados declaraba que la morosidad de sus clientes había aumentado en el último año, en el tercer trimestre este porcentaje ha subido seis puntos hasta alcanzar el 52%.

Según el IBR de Grant Thornton, España es la segunda economía de las incluidas en el estudio en la que más tarde se pagan las facturas, con una media de 76 días. Sólo le supera Grecia, con 86 días.

Las principales economías del mundo tienden al pesimismo

El índice de optimismo mundial ha caído bruscamente desde los 23 puntos en el segundo trimestre a los 8 en el tercero.

Esta situación se ha reproducido en las tres principales economías del mundo. Los empresarios estadounidenses han reducido su índice de optimismo desde los 50 a los 19 puntos, un descenso que se relaciona con las elecciones presidenciales y la consiguiente parálisis en la toma de decisiones. En China la bajada de los 33 a los 11 puntos en este trimestre se asocia con factores menos coyunturales y más preocupantes como la desaceleración de las exportaciones. Por su parte, Japón sufre una de sus crónicas recaídas para situarse, con -65 puntos, como la economía más pesimista del mundo en sustitución de España.

La Unión Europea pasa de un tibio balance negativo de -2 puntos en el segundo trimestre a unos depresivos -13 en el tercero, mientras sigue sin alcanzarse una solución a la crisis de la eurozona.

Algunos de los países que sostenían la media europea han sufrido drásticas caídas en su optimismo. Es el caso de Finlandia, que ha perdido 76 puntos respecto al trimestre anterior, o de Bélgica, con un descenso de 44 puntos. Los únicos dos países de la eurozona que mantienen un balance positivo de optimismo son Alemania con 28 puntos (12 menos que en el trimestre anterior) e Irlanda que sube 20 puntos hasta alcanzar los 8 puntos positivos en el tercer trimestre de 2012.