Actualmente, nos encontramos ante un momento clave y decisivo para frenar el número de contagios por la Covid-19, al mismo tiempo que se están implementado distintas fases de desconfinamiento y regresando paulatinamente a la actividad empresarial.
Gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos han aprobado en los últimos días un conjunto de medidas fiscales destinadas a facilitar liquidez a las empresas y autónomos, más allá de la puesta en marcha de avales públicos para préstamos. Se trata, básicamente, de moratorias en el pago de impuestos, como el IRPF, IVA o tasas diversas hasta la finalización del estado de alarma.
Tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros del Proyecto de Ley del Impuesto sobre determinados Servicios Digitales (“ISD” o mal llamada "Tasa Google"), que se publicó el pasado viernes día 28 de febrero en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (Congreso de los Diputados), se ha iniciado su tramitación parlamentaria con la apertura del plazo de presentación de enmiendas, en principio hasta el próximo 17 de marzo de 2020.
Durante décadas, nuestra política tributaria se guió por la necesaria redistribución equitativa, y en el ámbito empresarial, por la internacionalización, la eficiencia y la elusión de dobles imposiciones.
Todavía está por ver si el caso de Xabi Alonso va a suponer un antes y un después en el tratamiento fiscal de los derechos de imagen, de especial relevancia en el mundo del deporte, el cine, la televisión, la música, y otras artes donde la imagen es un factor clave en el desarrollo profesional.
La Agencia Tributaria Española ha presentado recientemente los datos estadísticos de las multinacionales españolas que obtuvo en 2017 a través del modelo 231 de declaración de información País por País (o CbC en inglés) y que presentaron respecto del ejercicio 2016 las matrices de multinacionales con cifra neta de negocios consolidada a nivel mundial superior a 750 millones de euros para el conjunto de entidades que formen parte de su grupo.
Quizás no haya una mejor manera de conmemorar y dar la enhorabuena a Grant Thornton por su 35º aniversario en España que echando la vista atrás para analizar los avances tecnológicos en estas tres décadas y media, porque dan la medida de cuánto hemos cambiado y, por lo tanto, de la resiliencia y solidez de la propuesta de valor de la firma.
Me honra empezar este repaso sobre la evolución social de nuestro país y sus amplios retos de futuro en esta materia, felicitando a Grant Thornton por sus 35 primeros años en España. Sin ninguna duda, Grant Thornton ha contribuido al progreso indiscutible que durante este tiempo ha tenido nuestra economía y, por derivación, nuestra sociedad. Sin el asesoramiento y el consejo de compañías como la vuestra, difícilmente nuestras empresas habrían alcanzado el nivel de eficiencia actual, en gran medida una de las palancas más sólidas para su necesaria expansión e internacionalización, así como para hacer posible la ineludible contribución del empresario al desarrollo social de nuestro país.
Al igual que lo ha hecho Grant Thornton, España ha cambiado muchísimo en estos últimos treinta y cinco años. La realidad democrática, libre y diversa de la España actual son avances que dan prueba de ello. También lo demuestran cada día la diversidad de opiniones que reflejan nuestras calles, las manifestaciones del 8M a de la mejora de las oportunidades para la mujer,el empeño de la sociedad por avanzar en igualdad o el papel pionero de España en la aprobación del matrimonio homosexual.
La economía española ha protagonizado en las últimas cuatro décadas un extraordinario proceso de modernización. De estos años de historia económica, ya más de la mitad han transcurrido como parte de la moneda única. Haber formado parte del euro desde su creación ha contribuido de manera decisiva a que el balance de estos cuarenta años para la economía española sea positivo.
En primer lugar, quiero felicitar a Grant Thornton por estos 35 años de trayectoria en España, en los que ha logrado convertirse en una de las firmas de servicios profesionales multidisciplinar más importantes por volumen de facturación. Han sido tres décadas y media apasionantes en las que hemos asistido a una modernización sin precedentes de la sociedad española a todos los niveles: político, económico, social... Y si extraordinarios han sido los progresos alcanzados en todos los ámbitos en este tiempo, los avances tecnológicos y la globalización que estos han posibilitado en los últimos años están provocando una aceleración exponencial de esta evolución hacia el futuro.
Las últimas propuestas de la OCDE sobre la imposición tributaria en las empresas digitales se alejan de la radical hoja de ruta propuesta en mayo y se acercan a la declaración política presentada en enero, proponiendo una modificación en el reparto del beneficio residual y un análisis comparativo para los beneficios llamados “beneficios rutinarios” bajo el modelo de Profit Split de precios de transferencia.