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Big Data “transnacional” o cómo aprovechar los datos globales actuando localmente

Juan Martínez Juan Martínez

La Agencia Tributaria Española ha presentado recientemente los datos estadísticos de las multinacionales españolas que obtuvo en 2017 a través del modelo 231 de declaración de información País por País (o CbC en inglés) y que presentaron respecto del ejercicio 2016 las matrices de multinacionales con cifra neta de negocios consolidada a nivel mundial superior a 750 millones de euros para el conjunto de entidades que formen parte de su grupo.

La AEAT lo denomina “Explotación de la información”, por lo que ya está dando un primer mensaje: dicha información la va a explotar, cruzar, compartir y aprovechar para tomar medidas tanto internas como externas.

Teniendo presente la limitación de disponer de resultados netos y no brutos, el tipo efectivo mundial de estas empresas españolas en 2016 fue el 15,5%. No obstante, la distribución de carga fiscal entre el colectivo no fue homogénea: un tercio de estas acumulan el 31,4% del beneficio neto, pero solo aportan el 6,4% del impuesto mundial, mientras que casi otro tercio de las empresas se concentra el 54,1% del impuesto global.

Por otro lado, la administración española, además de compartir esta información con terceros países, va a recibir información de las multinacionales del resto de países de la OCDE en relación con el equivalente de dicho modelo tributario presentado por los grupos en sus respectivos países, por lo que tendrá conocimiento de la misma información respecto de entidades que tiene filiales en nuestro país, mayoritariamente de EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, etc.

Es por ello que se están dando los pasos previstos por la OCDE y el G20 a la hora de tener información sobre las ineficiencias y diferencias del reparto tributario entre entidades de un mismo grupo transnacional, lo que derivará en acciones para un mayor control de dicha situación y, eventualmente, un incremento de revisiones e inspecciones para evitar situaciones en las que sea perjudicial para cada administración tributaria.

Por lo que es esencial que, respecto de los grupos españoles, se proceda a revisar la política fiscal en materia de precios de transferencia en España y el extranjero, para poder detectar posibles situaciones de riesgo que requieran de modificación y ajuste y, si no fuera el caso, al menos documentar la correcta aplicación de la actual política fiscal intragrupo.

Respecto de filiales en España de grupos extranjeros, es esencial informar y poner de manifiesto respecto de la matriz última del grupo, la necesidad de cumplir a rajatabla no solo con las obligaciones de documentación de las operaciones intragrupo, pero sobre todo con una correcta y suficiente a tributación de beneficios en territorio español.

Desde Grant Thornton, estamos a su disposición para solventar las dudas que puedan surgir al respecto y poder ayudarle en la toma de medidas y decisiones para evitar cualquier riesgo descrito anteriormente.