Durante los últimos 17 años Grant Thornton ha seguido el progreso global, regional y nacional de las mujeres en la alta dirección. En los últimos 12 meses, acontecimientos sin precedentes y excepcionales han tenido un impacto imprevisto y sin parangón en ese progreso.
El Presidente sostiene que el gravamen a las transacciones financieras (tasa Tobin) y a los dividendos de las filiales no contribuirá a atraer los capitales extranjeros que la economía necesita para salir de la crisis.
La firma, con una facturación superior a los 80 millones el pasado ejercicio, quiere crecer con la compra de despachos e integración de equipos.
La inactividad de muchas empresas durante el confinamiento las ha llevado a una situación límite, en la que resolver las necesidades de liquidez a corto plazo es una prioridad para garantizar su supervivencia.
Prudencia entre los empresarios españoles en su apuesta por las fusiones y adquisiciones.
La cultura de una organización debe ser diversa e inclusiva, pero los cambios no se producen solos – es necesario tomar medidas conscientes, deliberadas y hacerles un oportuno seguimiento. Para ello, hemos definido una serie de medidas que se basan en seis pilares fundamentales: el Plan de Acción de Grant Thornton
Cada organización ocupa un lugar específico en el amplio espectro de la diversidad. Antes de tomar medidas, compare los datos de su organización para comprender en qué áreas debe aplicar cambios específicos.
Las mujeres consiguen mejores resultados cuando cuentan con apoyo formal en las áreas de networking y sponsorship, pero el 70% de las oportunidades de desarrollo son informales – por su parte, los hombres reciben más feedback sobre su progresión. Es necesario apoyar a las mujeres para que asuman puestos de mayor responsabilidad en materia de desarrollo y de resultados.
Una cultura con la que las personas se sientan identificadas, en la que se valore su singularidad y en la que puedan decir lo que piensan – este tipo de cultura debe impulsarse desde la alta dirección, a través de palancas como el empoderamiento, la valentía, la responsabilidad y la humildad.
Eliminar los sesgos, tanto a la hora de identificar y captar candidatos como durante los procesos de designación y promoción interna, contribuye a evitar que las mujeres sean contratadas por su capacidad actual, mientras que a los hombres se les contrate por su potencial.
Las prácticas de trabajo flexible deben ponerse a disposición de toda la organización, de manera que los empleados puedan crear sistemas propios que se adapten a sus necesidades de conciliación.
Katerina Koulouri, responsable de cultura y recursos humanos en Grant Thornton Grecia, comparte lo que su firma ha aprendido sobre la creación de una organización inclusiva y diversa.