Durante años, el trabajo flexible ha desempeñado un papel destacado en la agenda de aquellas empresas que buscan promover más mujeres en la alta dirección. A raíz de la crisis del COVID-19, y con la adaptación al modelo de teletrabajo, se ha producido un cambio de mentalidad respecto al potencial, los beneficios y los retos que plantean los modelos de trabajo flexible. Pero ¿se mantendrán estos cambios en las empresas una vez finalice la pandemia?
Si bien la igualdad de género total y efectiva sigue estando en el punto de mira, sin duda, los Planes de Igualdad están demostrando ser una herramienta útil para minorar las desigualdades económicas entre mujeres y hombres, aumentar la transversalidad de género en las organizaciones, dar visibilidad al papel de la mujer en el desarrollo de la organización y garantizar de los derechos conciliación y corresponsabilidad de las personas trabajadoras.
Durante los últimos 17 años Grant Thornton ha seguido el progreso global, regional y nacional de las mujeres en la alta dirección. En los últimos 12 meses, acontecimientos sin precedentes y excepcionales han tenido un impacto imprevisto y sin parangón en ese progreso.
Podemos afirmar con toda seguridad que para la mayoría de retailers, el año 2020 ha traído consigo complicaciones nunca vistas. Las medidas de confinamiento adoptadas como resultado de la pandemia de COVID-19 han afectado al sector de manera arrolladora. Los propietarios de algunos negocios han tenido que cerrar sus puertas temporalmente, sin embargo, otros han crecido con fuerza en el nuevo entorno.
La pandemia de COVID-19 ha generado un impacto sin precedentes en la industria hotelera en todo el mundo. Las medidas de confinamiento y las restricciones a los desplazamientos han hecho que muchos hoteles tengan que cerrar temporalmente o funcionar con arreglo a una pequeña parte de su capacidad. A medida que la crisis sigue evolucionando, todavía no está claro cuál será el estado de la industria una vez superada la pandemia.
La cultura de una organización debe ser diversa e inclusiva, pero los cambios no se producen solos – es necesario tomar medidas conscientes, deliberadas y hacerles un oportuno seguimiento. Para ello, hemos definido una serie de medidas que se basan en seis pilares fundamentales: el Plan de Acción de Grant Thornton
Al igual que lo ha hecho Grant Thornton, España ha cambiado muchísimo en estos últimos treinta y cinco años. La realidad democrática, libre y diversa de la España actual son avances que dan prueba de ello. También lo demuestran cada día la diversidad de opiniones que reflejan nuestras calles, las manifestaciones del 8M a de la mejora de las oportunidades para la mujer,el empeño de la sociedad por avanzar en igualdad o el papel pionero de España en la aprobación del matrimonio homosexual.
Cada organización ocupa un lugar específico en el amplio espectro de la diversidad. Antes de tomar medidas, compare los datos de su organización para comprender en qué áreas debe aplicar cambios específicos.
Las mujeres consiguen mejores resultados cuando cuentan con apoyo formal en las áreas de networking y sponsorship, pero el 70% de las oportunidades de desarrollo son informales – por su parte, los hombres reciben más feedback sobre su progresión. Es necesario apoyar a las mujeres para que asuman puestos de mayor responsabilidad en materia de desarrollo y de resultados.
Una cultura con la que las personas se sientan identificadas, en la que se valore su singularidad y en la que puedan decir lo que piensan – este tipo de cultura debe impulsarse desde la alta dirección, a través de palancas como el empoderamiento, la valentía, la responsabilidad y la humildad.
Eliminar los sesgos, tanto a la hora de identificar y captar candidatos como durante los procesos de designación y promoción interna, contribuye a evitar que las mujeres sean contratadas por su capacidad actual, mientras que a los hombres se les contrate por su potencial.
Las prácticas de trabajo flexible deben ponerse a disposición de toda la organización, de manera que los empleados puedan crear sistemas propios que se adapten a sus necesidades de conciliación.