Podemos afirmar con toda seguridad que para la mayoría de retailers, el año 2020 ha traído consigo complicaciones nunca vistas. Las medidas de confinamiento adoptadas como resultado de la pandemia de COVID-19 han afectado al sector de manera arrolladora. Los propietarios de algunos negocios han tenido que cerrar sus puertas temporalmente, sin embargo, otros han crecido con fuerza en el nuevo entorno.
La pandemia de COVID-19 ha dado lugar a la adopción de medidas de confinamiento y a restricciones en los desplazamientos en todo el mundo, generando un enorme impacto en la industria mundial de la aviación. Es evidente que los operadores, aeropuertos, arrendadores y empresas auxiliares deben valorar todas las opciones disponibles para sobrevivir.
La pandemia de COVID-19 ha generado un impacto sin precedentes en la industria hotelera en todo el mundo. Las medidas de confinamiento y las restricciones a los desplazamientos han hecho que muchos hoteles tengan que cerrar temporalmente o funcionar con arreglo a una pequeña parte de su capacidad. A medida que la crisis sigue evolucionando, todavía no está claro cuál será el estado de la industria una vez superada la pandemia.
Entre los altos directivos del mid-market se está generando un debate sobre el impacto del COVID-19 en las exportaciones y las cadenas de suministro internacionales.
La difícil coyuntura de una primera mitad del año marcada por el parón de la actividad en muchos sectores como consecuencia del COVID-19 ha empeorado las perspectivas de los empresarios españoles para los próximos 12 meses. Si bien la caída del optimismo no es tan acusada como la que se produjo con motivo de la crisis de la eurozona, sí se sitúa en su peor registro desde 2013 en la primera oleada del IBR de 2020.
La resiliencia y agilidad del mid-market puede que haya ayudado a las empresas de este segmento a hacer frente a la pandemia de COVID-19. ¿Podrán mantener esa misma resiliencia cuando comiencen a reactivarse las economías?
¿Cómo serán las empresas y la economía post-Covid? Poco a poco vamos conociendo algunas certezas en relación a esta pregunta que conviene tener en cuenta para adaptarse a la nueva y particular realidad que nos deja la pandemia. La irrupción del virus ha hecho que la incertidumbre por parte de la sociedad y los negocios alcance niveles inimaginables hace tan solo unos pocos meses.
La pandemia mundial del coronavirus COVID-19 y las medidas gubernamentales adoptadas para paliar sus efectos continúan comportando impactos significativos en la actividad de muchas empresas.
Publicado en el BOE el Real Decreto-ley 24/2020, de 26 de junio, de medidas sociales de reactivación del empleo y protección del trabajo autónomo y de competitividad del sector industrial.
Incremento de la deducción por innovación tecnológica en la industria de la automoción y libertad de amortización en inversiones realizadas en la cadena de valor de movilidad eléctrica, sostenible o conectada
Los líderes actuales deben ser capaces de ver y adaptarse a los nuevos cambios culturales en el trabajo y ser lo suficientemente valientes como para hacerlos sostenibles en el tiempo. Sin embargo, ante la nueva realidad del teletrabajo, ¿cómo podemos mantener a los empleados comprometidos y hacer que se sientan valorados desde sus hogares?
A medida que las empresas han reaccionado con éxito durante la fase inicial de la crisis propiciada por la COVID-19, su foco de atención se ha ido desplazando progresivamente hacia sus retos de futuro. En el siguiente artículo analizamos qué deben tener en cuenta las compañías que quieran desarrollar un plan de negocio efectivo (Business plan) durante la recién estrenada “nueva normalidad”.