Nota de Prensa

Las empresas españolas mantienen la confianza en la economía

  • La mayoría, un 58%, piensa que los cambios derivados de las próximas elecciones generales no afectarán significativamente a sus negocios.

  • Sin embargo, el porcentaje de directivos que cree que un cambio político podría afectar al crecimiento de sus empresas sube diez puntos respecto al trimestre anterior y alcanza el 31%.

  • La incertidumbre política no parece afectar a las buenas previsiones de las empresas: un 54% planea aumentar su plantilla en los próximos 12 meses, el mayor porcentaje desde 2007.

03 de diciembre de 2015

Las empresas españolas medianas y grandes siguen siendo, en general, escépticas acerca de la influencia en sus negocios de los posibles cambios políticos que podrían traer las próximas elecciones generales. Sin embargo su preocupación parece estar aumentando a medida que se acerca la decisiva fecha del 20 de diciembre.

Según el International Business Report de Grant Thornton, que entrevista trimestralmente a más de 2.500 altos directivos de empresas en 35 países (100 de ellos en España), el porcentaje de empresarios que temen que los posibles cambios políticos en las próximas elecciones tengan efectos negativos en la economía española ha pasado de un 35% en el segundo trimestre a un 40% en el tercero.

Sin embargo sigue predominando el escepticismo, con un 44% (tres puntos menos que en el trimestre anterior) que no prevé efectos significativos sobre la economía independientemente del desenlace de las generales.

El aumento de la preocupación de los empresarios ha sido mayor en lo referido a sus propios negocios. Si en la encuesta anterior, realizada en mayo, sólo un 21% preveía efectos negativos de los cambios políticos en el crecimiento de sus empresas, en la última oleada, correspondiente a septiembre, ese porcentaje ha aumentado diez puntos hasta el 31%.

Sin embargo, el escepticismo sigue siendo mayoritario, con un 58% que no prevé que los cambios políticos tengan consecuencias de importancia en su crecimiento empresarial, diez puntos menos que en el trimestre anterior.

Siguen siendo minoría los que consideran que el cambio político podría ser positivo, con un 10% en el caso de la economía española y un 2% en lo referido al crecimiento del propio negocio. Aumenta, por el contrario, el porcentaje de indecisos sobre la cuestión con un 7% y un 9% respectivamente.

Para Álvaro Sanmartín, Chief Economist de Grant Thornton y asesor del fondo Alinea Global, “el ligero aumento de la preocupación respecto al trimestre anterior se explica por la proximidad de las elecciones generales a la que se unen otros factores políticos como el ruido continuo de la situación en Cataluña”. El economista considera, sin embargo, que “el divorcio entre economía y política nacional continúa. Salvo en determinados sectores muy regulados, el empresariado medio español parece entender que su crecimiento depende más de las decisiones del BCE, de las fluctuaciones del precio del crudo o del tipo de cambio del euro que de los resultados electorales.”

 

Excelentes previsiones para el empleo

En cualquier caso la incertidumbre política no parece afectar a las previsiones de los empresarios para los próximos 12 meses. En el tercer trimestre, las perspectivas de empleo de las empresas españolas son las mejores desde 2007. Más de la mitad de los líderes empresariales, un 54%, prevé aumentar su plantilla en los próximos meses frente a  un 4% que se plantea nuevos despidos. En el mismo periodo del año pasado, sólo un tercio de los directivos preveía nuevas contrataciones. 

Los excelentes pronósticos para el empleo se ven respaldados por unas buenas previsiones sobre el resto de los principales indicadores de los negocios. Así, el balance de perspectivas (diferencia entre los que esperan aumentos y quienes prevén descensos) se sitúa en valores claramente positivos en cuanto a facturación (61 puntos), beneficios (51 puntos) y exportaciones (36 puntos), sensiblemente por encima de la media de la eurozona.  

El optimismo empresarial empieza a reflejarse también en las previsiones de subidas salariales, aunque de manera más discreta. Un 19% de los directivos vaticina aumentos de sueldo reales (por encima de la inflación) en el corto plazo cuando hace un año ese porcentaje sólo alcanzaba el 9%. 

“El optimismo empresarial a corto plazo está bastante justificado mientras persistan factores como la caída del crudo, la debilidad del euro o los bajos tipos de interés. En este sentido, sería muy positivo que el gobierno que salga de las próximas elecciones generales aproveche los actuales vientos de cola para afrontar retos fundamentales que acechan a nuestra economía en el medio y largo plazo como son el bajo crecimiento potencial, la alta deuda externa neta o el excesivo aumento de la desigualdad”, concluye Sanmartín.