Nota de Prensa

Mejoran las perspectivas de negocio de las empresas españolas pero se mantiene la incert.....

Las perspectivas de exportaciones de las empresas españolas son las más optimistas de la UE. Mejoran también sus previsiones de facturación y beneficios

Según los datos del International Business Report de Grant Thornton, las empresas españolas se debaten entre unas perspectivas comparativamente algo más halagüeñas para sus propios negocios y la incertidumbre sobre la evolución de la economía nacional en los próximos doce meses.

Un 41% de las empresas de tamaño medio y grande (entre 100 y 500 trabajadores) que componen la muestra cree que su facturación crecerá en los próximos meses frente a un 17% que prevé descensos. Los líderes empresariales que esperan crecimiento también superan a las que temen descensos en indicadores como las exportaciones (36% frente a 5%) y los beneficios (30% frente a 22%). El resto no espera cambios significativos en estos indicadores.

Cabe destacar que la perspectiva de exportaciones de nuestras empresas es la más positiva de toda la Unión Europea y la quinta entre los 44 países que comprende el estudio, sólo superada por las de economías emergentes como EAU, Turquía, India o Taiwán.

Sin embargo, las previsiones siguen sin recomponerse en cuanto al empleo. Todavía un 18% de las empresas teme que tendrá que reducir su plantilla en los próximos 12 meses, frente a un 13% que espera aumentarla. La mayoría, un 69%, cree que mantendrá su nivel de empleo actual.

En todo caso la mejora de las perspectivas de negocio de las empresas no consigue disminuir la percepción de incertidumbre de sus líderes en cuanto a la evolución a corto plazo de la economía española. Aunque el porcentaje de pesimistas, un 65%, aumenta sólo tres puntos respecto al trimestre anterior, el de optimistas se reduce casi a la mitad, del 29% al 15%. El 20% restante considera que la situación está estancada.

Con estos datos el índice de confianza empresarial español (porcentaje de optimistas menos el de pesimistas) alcanza los 50 puntos negativos, lo que sitúa a nuestro país como el más pesimista de los 44 incluidos en el estudio. Le siguen otros tres países de la eurozona: Francia (-46), Holanda (-42) e Italia (-20).

Sin embargo, las empresas en otras dos economías periféricas de la eurozona, Irlanda y Grecia, parecen afrontar el futuro con una mirada inesperadamente positiva. Irlanda, que comienza a ser capaz de financiarse de manera directa, presenta un balance de confianza empresarial de 36 puntos positivos. Más discreto, pero también más sorprendente, es el nivel de confianza de los empresarios griegos que consiguen un balance positivo de 16 puntos que indicaría que al menos comparativamente con el pasado reciente ven un horizonte algo menos sombrío.

Para José María Fernández, director general de Grant Thornton en España, “dentro de la eurozona existen tendencias de sentimiento empresarial dispares. Países como Grecia e Irlanda comienzan a manifestar síntomas de esperanza, no tanto porque confíen en una recuperación inmediata sino porque ven disiparse los peores fantasmas, entre ellos la salida del euro. Por otro lado, economías menos afectadas hasta ahora como Francia u Holanda ven caer su confianza empresarial según les van alcanzando los efectos de la crisis. Y sin embargo en España, que parece haber tocado fondo y que ha conseguido evitar el rescate completo, se ha instalado en una especie de abatimiento nada conveniente para la batalla contra la crisis”.

En la eurozona, el balance medio de optimismo (porcentaje de optimistas menos el de pesimistas) baja hasta los 2 puntos positivos, ocho menos que en el trimestre anterior. El alto optimismo de los empresarios alemanes, reflejado en un balance positivo de 45 puntos, no consigue compensar la desconfianza de la mayor parte de sus colegas europeos.

Contexto internacional 
En el resto del mundo destaca la caída del optimismo empresarial en China (4 puntos) que muestra la preocupación ante la relativa ralentización del crecimiento y el descenso de las exportaciones debido a la crisis en la eurozona. Por el contrario, en la otra gran economía de la región, Japón, sumida en el pesimismo estructural desde que este país se incorporara al estudio IBR en 2003, la confianza empresarial arroja por primera vez un balance positivo (8 puntos). Un cambio que coincide con las nuevas políticas de estímulo económico y las reformas estructurales impulsadas por el primer ministro Abe.

“Japón es un buen ejemplo de como la fuerza de una nueva política económica puede conseguir un giro en la confianza de un país estancado en el pesimismo durante más de una década”, opina Fernández.

La parte alta del ranking de optimismo empresarial sigue liderada por economías emergentes como Chile (88 puntos positivos), Perú (86), Filipinas (84), India (75) o México (62). Sin embargo, algunas economías tradicionales como Estados Unidos (55) o el Reino Unido (34) comienzan a mostrar altos niveles de confianza y se acercan a los primeros puestos.