Entre los altos directivos del mid-market se está generando un debate sobre el impacto del COVID-19 en las exportaciones y las cadenas de suministro internacionales.
La difícil coyuntura de una primera mitad del año marcada por el parón de la actividad en muchos sectores como consecuencia del COVID-19 ha empeorado las perspectivas de los empresarios españoles para los próximos 12 meses. Si bien la caída del optimismo no es tan acusada como la que se produjo con motivo de la crisis de la eurozona, sí se sitúa en su peor registro desde 2013 en la primera oleada del IBR de 2020.
En una era de cambios sin precedentes que España y el mundo está experimentando con la irrupción del coronavirus, los empresarios españoles están convencidos de que tendrán que reorientar su estilo de liderazgo, con tres atributos clave: la disrupción digital, la automatización y el uso generalizado del big data y la inteligencia artificial, cualidades que les van a exigir adaptarse más rápido al cambio y a las innovaciones.
Prudencia entre los empresarios españoles en su apuesta por las fusiones y adquisiciones.
Las perspectivas algo más positivas de los empresarios con respecto a la evolución de la economía van ganando peso durante los últimos meses. Si bien el optimismo se mantiene todavía en niveles moderados, el ligero repunte registrado en la última oleada del IBR constituye un cambio de tendencia tras varios meses en caída libre.
El informe IBR de Grant Thornton –el principal estudio mundial sobre empresas del mid-market– ofrece una vez más un análisis clave del estado de salud del mercado mundial del mid-market. Los resultados del primer semestre de 2019 reflejan las opiniones de casi 5.000 empresas del mid-market de más de 30 países.
Las empresas europeas se están preparando ante la creciente incertidumbre, pero los altos directivos no deben quedarse de brazos cruzados esperando a que las aguas se calmen. Sigue habiendo oportunidades de crecimiento en el mercado para aquellos que adopten las estrategias adecuadas.