El 86% de las empresas refuerzan sus protocolos internos tras el apagón nacional del mes de abril
El 51% de las compañías del middle-market ya han adoptado nuevos sistemas y otro 35% estudia qué medidas implantar
Los costes energéticos impulsan la inflación en España y preocupan al 47% de los directivos de las empresas medianas
El porcentaje de directivos que considera que la economía mejorará en el próximo año se sitúa en mínimos desde 2023
El apagón nacional acontecido el pasado 28 de abril ha actuado como catalizador para acelerar ajustes de resiliencia operativa en las empresas del middle-market. Según la última edición -referente al tercer trimestre de 2025- del International Business Report (IBR), el informe elaborado por Grant Thornton a partir de una encuesta que analiza las expectativas y preocupaciones de las empresas del middle-market (en España, entre 50 y 3.000 trabajadores), el 51% de las compañías ya han reforzado sus procedimientos internos de prevención tras el apagón. Además, otro 35% está valorando las medidas que implementará para reforzar la capacidad de respuesta ante incidencias críticas.
Los resultados, basados en 400 encuestas a directivos del middle-market nacional, reflejan la preocupación empresarial que existe sobre la vulnerabilidad de sus operaciones ante disrupciones sistémicas, especialmente en lo relativo a la dependencia energética y tecnológica, y la coordinación interna en situaciones de emergencia. De hecho, únicamente el 13% cree que se ha tratado de un episodio aislado y por el que no es necesario tomar medidas. El 1% restante no tiene una opinión clara al respecto en este asunto.
Esta reacción se produce en un contexto en el que las empresas anticipan nuevas presiones de costes y mantienen la guardia alta ante un entorno internacional. El apagón ha tenido un impacto que trasciende el episodio puntual del corte de suministro, y se ha traducido en un aumento estructural de los costes energéticos que ya están asumiendo familias y empresas. Según los datos de Red Eléctrica, las medidas de contención aplicadas para garantizar la seguridad del sistema tras el apagón de abril han generado ya un sobrecoste para el conjunto del sistema eléctrico valorado en casi 500 millones de euros.
Aumento de los costes energéticos
El encarecimiento de la energía producido tras este acontecimiento, de hecho, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones del middle-market. Tal y como refleja la última edición del IBR, los costes energéticos preocupan ya al 47% de las empresas medianas nacionales. A nivel europeo, la incertidumbre es todavía mayor, ya que este indicador preocupa al 50% de los empresarios comunitarios.
En España, la energía se ha convertido en uno de los grandes impulsores del Índice de Precios al Consumo (IPC) elaborado por el INE. El precio de la electricidad ha subido un 8% desde abril, según los datos recopilados por BBVA Research. Un encarecimiento que, sumado a otras subidas como la de las materias primas, ha impactado de lleno en las previsiones del middle-market.
Según los datos del IBR, el 56% de las empresas medianas españolas prevé subir los precios de sus productos durante el próximo año. En la última edición del informe, las expectativas de subir precios por parte de las empresas medianas han alcanzado el máximo histórico de la serie. Entre el segundo y el tercer trimestre, las expectativas de subir precios han crecido 7 puntos porcentuales en España, que además refleja una tasa más elevada en este indicador que el dato de la Unión Europea (50%) y el global (53%).

De igual forma, al igual que ocurre con los costes energéticos, crece la inquietud por el encarecimiento de las materias primas (49% muestran su preocupación, nueve puntos más que en el segundo trimestre) y los costes de envío de mercancías (43%, cuatro puntos más). Unos niveles por encima de la media europea (43% y 39%, respectivamente).
Desconexión entre la macro y la micro
Más allá de la subida de los costes y la presión sobre los márgenes empresariales, la última edición del IBR refleja una desconexión entre el boyante crecimiento macroeconómico y las perspectivas empresariales en España.

El porcentaje de directivos que considera que la economía mejorará en el próximo año se sitúa en el 59%, mínimos desde 2023. En el último año, el optimismo empresarial se ha desplomado diez puntos. Mientras tanto, en Europa se estabiliza, y marca máximos históricos a nivel global (75,7%); motivado por el resultado final de la guerra comercial la cual no ha sido tan crítica como parecía en un primer momento.
“Pese al buen momento de la economía española, las perspectivas del middle-market demuestran que el entorno es cada vez más desafiante, tanto por la inestabilidad internacional como por el incremento de los costes a nivel nacional”, explica Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton.
Pese a la inestabilidad, las empresas del middle-market mantienen una apuesta estratégica por la sostenibilidad, la innovación y la digitalización. El 59% de las compañías encuestadas mantienen su intención de llevar a cabo inversiones en digitalización, siguiendo la senda europea (61,8%), con un foco especial en el desarrollo de la Inteligencia Artificial (60%). Una cifra también similar a la de los vecinos europeos, los cuales el 64% consideran la IA como inversión clave. Otra de las preocupaciones para el 44,4% de las empresas españolas es la ciberseguridad, algo considerablemente inferior al 51% de la UE y el 55 % internacional.
Implantación de la Inteligencia Artificial
Por otro lado, solamente el 36,5% planea invertir en tecnologías avanzadas, al igual que la UE (37,5%), algo que contrasta con el dato global (60%). Una situación similar reflejan los datos de mejora en la optimización de procesos; tanto las empresas españolas como las de la Unión (34,8% y 38,3% respectivamente) se quedan apartadas del dato internacional (50%).
La implantación de la Inteligencia Artificial avanza con rapidez, y el 38% de las empresas españolas reconoce utilizar la IA en su operativa diaria y otro 47% asegura que la usa pero su uso todavía no está muy extendido.
Además de ello, otras apuestas de inversión siguen siendo la marca, la sostenibilidad y los espacios de trabajo. Este último indicador crece seis puntos respecto al trimestre anterior, lo que consolida la tendencia de un teletrabajo limitado entre las empresas del middle-market.
