Los inversores, los clientes, los gobiernos y la sociedad en su conjunto presionan cada vez más a las empresas para que sitúen la sostenibilidad en el centro de su estrategia y de sus modelos de negocio. En este sentido, Grant Thornton ha querido analizar cómo está respondiendo la empresa mediana en España y en el mundo a esta tendencia y qué medidas pueden tomar las compañías para adoptar un enfoque de negocio más sostenible.
Echar la vista atrás y recordar el momento en el que se inició el Gran Confinamiento hace justo un año produce cierto vértigo. En cuestión de una semana, nuestra forma de vida y de hacer negocios cambió radicalmente.
Durante los últimos 17 años Grant Thornton ha seguido el progreso global, regional y nacional de las mujeres en la alta dirección. En los últimos 12 meses, acontecimientos sin precedentes y excepcionales han tenido un impacto imprevisto y sin parangón en ese progreso.
El COVID-19 constituye un desafío empresarial como nunca, antes habíamos visto y muchas entidades del mid-market se centran ahora en dotar a sus operaciones de una mayor resiliencia. Sin embargo, la verdadera resiliencia va más allá de la supervivencia a corto plazo – significa lograr una velocidad que vuelva a situar a su organización en el camino del crecimiento. Según el profesor Andrew Scott, de la London Business School, se trata de afrontar la actual ralentización económica como una parada en boxes.[i]
Cuando cambian las reglas de la carrera, los equipos mejor preparados son los que tienen ventaja. Lo mismo sucede con las empresas cuando se avecinan cambios en las regulaciones.
Saber dónde, cuándo y cómo adelantar a sus competidores requiere planificación y un profundo conocimiento de sus fortalezas y debilidades.
La financiación es el combustible de cualquier negocio. Preparar a su empresa para captar financiación podría ser clave para mantenerla en el camino de la recuperación.
Los empleados son el combustible de cualquier organización y es necesario que den su mejor versión para impulsar el rendimiento de la organización.
En momentos de grandes desafíos económicos, no puede limitarse a agachar la cabeza y esperar a que pase la crisis – aproveche el momento para hacer una parada en boxes y poner a punto su maquinaria para adaptarse al nuevo panorama.
Las organizaciones que saben adaptarse con rapidez a las cambiantes condiciones del entorno son las que se sitúan siempre en "pole position"
Los análisis que se hacen en los coches de Fórmula 1 les ayudan a adaptar el rendimiento del vehículo a las condiciones del circuito – del mismo modo, las empresas deben utilizar la información que tienen a su disposición para adaptarse al comportamiento de los clientes y volver al camino del crecimiento.
Durante el confinamiento, la tecnología ha pasado de ser una palanca de crecimiento a convertirse en un factor de continuidad del negocio. A medida que las empresas se ponen a punto para el futuro, es necesario que la tecnología consiga ambos objetivos.