El directivo ensalza el liderazgo europeo de las empresas catalanas familiares en determinados sectores
Grant Thornton y el Círculo Ecuestre de Barcelona analizan la transformación de una compañía con casi dos siglos de historia
Para las empresas que crecen mediante adquisiciones, el principal desafío es la integración cultural, por encima de la de procesos y sistemas. Así lo ha señalado Oriol Segarra, CEO de Grupo Uriach, en el encuentro "Protagonistas que van más allá", organizado hoy por Grant Thornton y el Círculo Ecuestre de Barcelona.
La sesión ha consistido en un diálogo entre Segarra e Isabel Perea, socia directora de Auditoría & Assurance de Grant Thornton. Ambos han analizado la transformación de una compañía familiar con más de 185 años de historia y seis generaciones de trayectoria, así como los retos que marcan el crecimiento, la innovación y el liderazgo empresarial.
Según ha explicado, el crecimiento por adquisiciones plantea un desafío que va más allá de lo operativo. "Integrar procesos y sistemas es costoso y complejo, pero el verdadero reto es la integración cultural. Cada compañía que se incorpora tiene su historia y su forma de trabajar, y es necesario respetarlas", ha explicado.
La integración cultural es el gran reto al adquirir empresas
Oriol Segarra, CEO de Grupo Uriach
Para gestionar ese equilibrio, Segarra apuesta por definir unos mínimos comunes innegociables y por priorizar la agilidad en la ejecución frente a la búsqueda de la perfección. A su juicio, la clave está en encontrar un punto intermedio entre la autonomía de las compañías adquiridas y una integración exhaustiva.
El directivo ha subrayado el papel de las personas en cualquier proceso de cambio. "Las empresas son las personas. Toda transformación empieza por la movilización del talento, y el gran reto es mantener esa energía a medida que la organización crece e incorpora nuevos equipos".
La jornada ha comenzado con la bienvenida de Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton, quien ha puesto en valor la capacidad de adaptación de las empresas familiares de larga trayectoria. "Contar con casi dos siglos de historia demuestra una gran capacidad para transformar el negocio e identificar nuevas oportunidades, sin renunciar a una identidad y unos valores construidos a lo largo de generaciones", ha afirmado.
Una transformación con viento de cola
Por otro lado, Segarra ha explicado que la transformación de Grupo Uriach comenzó hace unos quince años, de la mano de la quinta generación familiar. La compañía decidió desprenderse de parte de sus negocios tradicionales para concentrarse en la salud natural, el segmento de productos sin receta basados en ingredientes naturales.
"La clave fue enfocarnos en un negocio con potencial de crecimiento estructural y fijarnos una ambición clara: situarnos entre los líderes europeos del sector", ha señalado el CEO.

Esa estrategia se tradujo en un crecimiento orgánico e inorgánico acelerado. Entre 2015 y 2024, el grupo adquirió una decena de compañías y varias marcas en distintos países europeos e incorporó un fondo de private equity como accionista minoritario. En ese periodo multiplicó por diez el tamaño de su negocio. La expansión se articula en torno a cuatro hubs (Alemania, Francia, España e Italia), desde los que la compañía se extiende a los mercados vecinos.
Para Segarra, este contexto obliga a revisar los modelos tradicionales de gestión. "Las empresas necesitan tener muy claro su destino a largo plazo y, al mismo tiempo, máxima flexibilidad en el día a día. La planificación estratégica convencional a tres o cinco años pierde utilidad en un entorno como el actual", ha afirmado.
La conversación también ha abordado el impacto de la inteligencia artificial en la gestión empresarial y el futuro del trabajo. Segarra ha explicado que Uriach prioriza aplicaciones concretas que ayuden a sus profesionales y ha defendido una implantación prudente, al considerar que muchas de las inversiones actuales todavía no ofrecen un retorno claro.
La cultura, un decorado que crean los directivos
Segarra ha situado en los equipos directivos la responsabilidad de construir la cultura de la compañía. "La cultura es lo que las personas hacen de forma natural en su día a día. Para trasladar los valores a la práctica, todas las políticas, desde la retribución hasta la selección, deben ser coherentes con ellos", ha explicado.
En materia de talento, ha destacado el propósito como factor de atracción, que en Grupo Uriach se resume en "añadir vida a los años". "Las nuevas generaciones muestran un alto grado de compromiso cuando sus valores coinciden con los de la empresa. Un entorno en el que las personas se sientan a gusto no está reñido con la exigencia, al revés, es la vía para obtener mejores resultados", ha afirmado.
La empresa como actor social
El directivo ha defendido que la contribución de las empresas a la sociedad y el desarrollo de sus profesionales forman parte de las condiciones para sostener buenos resultados. "La primera responsabilidad de una compañía es obtener resultados, porque así genera valor y empleo. Pero las empresas también deben contribuir de forma positiva a la sociedad y a las personas que trabajan en ellas", ha señalado.
Desde su experiencia en distintos mercados europeos, Segarra ha puesto en valor el talento y el compromiso de los profesionales españoles. También ha animado a las empresas familiares catalanas a confiar en su capacidad para alcanzar posiciones de liderazgo europeo e internacional y ha valorado que cada vez más compañías estén avanzando en esa dirección.
En el cierre del encuentro, Isabel Perea ha destacado el papel del propósito, la cultura y la implicación de los equipos en el desempeño empresarial: "Los resultados son fundamentales, pero el propósito, la cultura y la capacidad de ilusionar a los equipos tienen un impacto decisivo en la gestión de las organizaciones y en sus propios resultados".
