IBR Q1 2026

La guerra de Irán pasa factura a las empresas: más costes, menos ingresos y frenazo del consumo

Cuatro de cada diez compañías del middle-market prevén ya distorsiones en la demanda por el impacto del conflicto

El encarecimiento de las materias primas se convierte en el principal freno al crecimiento de las empresas medianas

El arranque de 2026 confirma un cambio de tendencia entre el middle-market. Tras el impulso registrado a finales de 2025, las empresas medianas afrontan el nuevo ejercicio con un descenso generalizado de sus expectativas y un repunte de las barreras de crecimiento. Un cambio de tendencia motivado por la nueva ola de inestabilidad geopolítica desatada por la guerra de Irán.

En este sentido, según la última edición —referente al primer trimestre de 2026— del International Business Report (IBR), un informe elaborado por Grant Thornton en base a más de 400 encuestas nacionales y 5.000 globales que analiza las expectativas y preocupaciones del middle-market, el coste de las materias primas se establece la mayor barrera de crecimiento para las empresas españolas.

Principales barreras al crecimiento en España

El 46,1% de los directivos nacionales se muestran preocupados por el encarecimiento de materias primas como el petróleo, que ha pasado del entorno de los 70 dólares al barril de Brent a los 100 en apenas unos meses. Solo la preocupación por la burocracia alcanza esas cifras. A nivel global, la preocupación por el coste de las materias primas es incluso mayor, y afecta al 51,3% de los empresarios. Desde el punto de vista europeo, este porcentaje se rebaja al 42,1%.

El cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más importantes para el suministro energético mundial, ha provocado una reacción inmediata en los mercados internacionales, impulsando al alza el precio del petróleo y reavivando las tensiones sobre la seguridad energética global. Un shock energético que ha tenido un impacto directo para las empresas medianas.

Según el IBR, la preocupación por los costes energéticos aumenta con fuerza. Sobre todo a nivel europeo y global, donde el 52% de los directivos encuestados muestra su preocupación por este factor. De hecho, el precio de la energía se erige ya como la principal barrera de crecimiento para las empresas medianas.

"El middle-market se enfrenta a un nuevo desafío geopolítico. Factores como los costes energéticos o la parálisis del comercio marítimo son percibidos ya por las empresas medianas como claros frenos a su crecimiento”, destaca Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton España.

 

La guerra de Irán pasa factura a las empresas
Nota de prensa

La guerra de Irán pasa factura a las empresas

Más costes, menos ingresos y frenazo del consumo

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Un escenario geopolítico convulso

Más allá de los costes energéticos, las empresas medianas se muestran preocupadas por el convulso escenario geopolítico que se presenta tras el estallido del conflicto en Oriente Medio. Tras caer con fuerza a finales de 2025, la preocupación geopolítica vuelve a crecer y afecta al 50,9% de los empresarios a nivel mundial.

Evolución de la preocupación geopolítica

En España, el resultado es más moderado (43,3%), aunque también registra un aumento de más de tres puntos porcentuales respecto al trimestre anterior. De igual forma, también crece la incertidumbre económica a nivel global (57,4%), mientras que en la UE y España se mantiene estable (50,6% y 45,7%, respectivamente).

Como resultado, la confianza respecto a la evolución de la economía cae con fuerza. El 68,4% (–5,2 puntos porcentuales) de los empresarios a nivel global se muestran optimistas respecto al futuro económico; en España, el porcentaje es del 58% (–4 puntos porcentuales); en la UE, del 57,2% (–3,7 puntos porcentuales).

 

Freno al empleo y los salarios

El middle-market también rebaja sus propias expectativas de crecimiento. Las empresas españolas recortan su previsión de aumentar ingresos (del 61,6% al 56,7%), mejorar su rentabilidad (del 57,6% al 51,8%), ampliar su plantilla (del 51% al 44,9%) e implementar mejoras salariales por encima de la inflación (del 20% al 14,7%).

Las consecuencias del conflicto bélico de Oriente Medio todavía son desconocidas para la empresa española. Por el momento, la economía global muestra cierto aguante. Las previsiones de crecimiento han pasado del 3% al 2,6% por este conflicto.

Pero análisis como el elaborado por Oxford Economics para Grant Thornton en el marco del IBR consideran que estas previsiones mejorarán en cuanto se abra el tráfico en el Estrecho de Ormuz. La inflación, en cambio, será más resistente. La previsión ahora es una subida global de precios del 4% para 2026, siete décimas más que antes del estallido de la guerra.

 

Europa, más expuesta al impacto energético y logístico

Según el informe elaborado por Oxford Economics para Grant Thornton, Europa será una de las regiones más expuestas al impacto del encarecimiento energético y de las disrupciones logísticas derivadas del conflicto, debido 

a su elevada dependencia de las importaciones energéticas que transitan por esta ruta estratégica.

El escenario contempla un petróleo Brent por encima de los 110 dólares por barril durante buena parte de 2026, pudiendo no descender hasta los valores anteriores hasta 2028, así como un aumento de los costes del gas, transporte y materias primas, factores que ya están comenzando a trasladarse a las expectativas empresariales. En este contexto, las compañías europeas y españolas afrontan un entorno de mayor cautela, marcado por la volatilidad, el debilitamiento de la demanda y la incertidumbre sobre la evolución del comercio internacional y de las cadenas de suministro.

 

Subidas de precios y menor demanda

En este contexto, casi la mitad de empresas españolas (49%) reconoce que subirá precios durante el próximo año. Y el 39,2% de los empresarios españoles espera ya un frenazo de la demanda en los próximos meses, según los datos del IBR. Supone ocho puntos más respecto al trimestre pasado.

En este sentido, instituciones como Funcas ya han advertido de que los carburantes, la electricidad y los alimentos frescos, que aglutinan el 15% de la cesta de la compra de los hogares, son los responsables de la nueva ola inflacionista.

A nivel global, casi la mitad de los directivos encuestados (49,3%) prevén esta desaceleración de la demanda. En Europa, este indicador se sitúa en línea con el resultado español, en el 38,4%. El 35,5% de los empresarios españoles se muestra preocupado por esta desaceleración en la actualidad, lo que supone casi dos puntos porcentuales más que el trimestre anterior.

En paralelo, se observa una pérdida de dinamismo en la internacionalización. Las exportaciones y los ingresos procedentes de mercados exteriores se mantienen estables a nivel global, pero en España vuelven a caer.

Pablo Azcona, socio del área Fiscal de Grant Thornton, destaca que “la guerra de Irán representa un nuevo desafío para la internacionalización de las empresas medianas. Sin embargo, nuestras empresas ya han demostrado en el pasado su resiliencia y capacidad para sobreponerse a estos obstáculos”.

Las expectativas de aumentar ventas al exterior caen dos puntos porcentuales, hasta el 41,2%. Además, la previsión de aumentar mercados se desploma hasta el 34%, el peor dato de la serie. Todo ello refleja un entorno internacional más complejo y menos favorable para la expansión empresarial de las empresas españolas.