Solo 3 de cada 10 jóvenes valora positivamente a la empresa
Informe "Empresarios y Sociedad, de Tú a Tú"Solo 3 de cada 10 jóvenes tiene una percepción positiva de los empresarios españoles, según un informe de Grant Thornton.

Nuestra segunda edición utiliza dos universos: una muestra representativa de la sociedad española y, el segundo, un panel de empresarios y directivos de compañías de diversos sectores. ¿Cuál es la aportación que ha hecho la empresa española en el progreso económico, social y tecnológico de los últimos 40 años?
A través de encuestas a 1.056 ciudadanos de todas las edades y 250 líderes empresariales, se ha obtenido una radiografía detallada sobre cómo se percibe la figura del empresario, cuáles son sus principales retos y qué aspectos deberían mejorar para fortalecer la confianza social en su labor.


La imagen de los empresarios en la sociedad es mayoritariamente positiva. Actualmente, el 45% de los encuestados tiene una visión “buena” o “muy buena” de los directivos. Sin embargo, entre los más jóvenes (menores de 29 años), este porcentaje se sitúa en el 31%, lo que refleja una oportunidad para conectar con esta generación y destacar el impacto positivo del empresariado.
Con respecto a su autopercepción, la mayoría de los empresarios tiene una imagen “buena” (49%) o “muy buena” (19%) de su labor. Entre los factores que la determinan, está, principalmente, “la contribución a la economía” y “la generación de empleo”. Tan solo el 13% ha realizado una valoración negativa, debido a políticas retributivas y a la falta de compromiso con el entorno percibida.

Los empresarios perciben de manera casi unánime que son necesarios para la sociedad en un Estado como el español. Al margen de la propia percepción personal, uno de cada dos ciudadanos cree que la imagen pública del empresariado no es positiva. Y los empresarios también coinciden en ello. Esa valoración se justifica en el 46% de las ocasiones, donde se produce una relación de términos: “empresario-egoísta”, algo muy vinculado con lo visto anteriormente relativo a la falta de compromiso con el entorno.

Más del 80% de la ciudadanía considera que los empresarios son más relevantes para el progreso del país que otras agentes sociales clave como el Gobierno (75%) o los sindicatos (41%).
En los últimos 40 años, nuestro país ha experimentado un avance en el que el empresariado ha sido reconocido como un motor clave de la economía. Tanto empresarios como la sociedad en general coinciden en valorar este papel, aunque la percepción de la ciudadanía es menos positiva.
Al preguntar a ciudadanos y empresarios cuál sería la empresa del futuro, el propio empresariado percibe que, ante todo, esta debe ser más innovadora, internacional y sostenible.
La mayoría de los ciudadanos (95%) sitúa en primer lugar la sostenibilidad como atributo clave de la empresa ideal, seguida de internacionalidad (62%) y, por último, su capacidad innovadora (59%).
Un aspecto en el que coinciden sociedad y empresariado respecto a la intervención pública es la percepción de que el Estado favorece más a las grandes empresas. De hecho, el 23% de los ciudadanos y el 30% de los empresarios consideran que este apoyo es excesivo.
Asimismo, coinciden en que el Estado presta “poco” o “ningún”
apoyo al pequeño empresario. Tres cuartas partes de la ciudadanía comparten esta percepción, mientras que entre los empresarios la opinión es prácticamente unánime, alcanzando el 84%.
Ese menor porcentaje de apoyo percibido guarda relación con el hecho de que cerca de 4 de cada 10 personas consideran que el Estado debe potenciar de forma prioritaria sus ayudas a las empresas pequeñas.

El estudio de Grant Thornton revela que el 90% de los ciudadanos no tiene contacto directo con empresarios
Asimismo, la gran mayoría de ambos grupos está a favor de que el Estado ejerza de escudo protector con las empresas españolas: un 81% de la sociedad y un 73% de los empresarios manifestaron su acuerdo con que el Estado proteja a las empresas nacionales frente a la entrada de capital extranjero. Esta idea es mayoritaria en todos los segmentos de población independientemente de su edad, su género, o de si tienen o no actividades empresariales.
No obstante, un 27% de los empresarios se muestra a favor de la entrada de competencia internacional que considera que esta entrada es beneficiosa (49% de quienes rechazan medidas proteccionistas) o incluso necesaria (18%).


La carga fiscal es, sin duda, una de las grandes preocupaciones tanto del empresariado como de la sociedad. Tres de cada cuatro empresarios consideran que la carga fiscal a la que se enfrenta su empresa es excesiva y el 61% asegura que lastra su negocio.
Únicamente un 15% percibe que es ajustada, e incluso un 4% que es ventajosa. Esto explica por qué los empresarios señalan a la fiscalidad como el principal reto para el desarrollo de su actividad y el crecimiento de su compañía.
Por su parte, los ciudadanos, e independientemente de su edad, también consideran que el nivel impositivo complica el desarrollo de la actividad empresarial (55%), aunque no con la misma vehemencia que los empresarios.
En este sentido, la fiscalidad no solo se posiciona como una preocupación aislada, sino como el principal desafío estructural al que se enfrenta el tejido empresarial español. De hecho, tanto empresarios como ciudadanos coinciden en situarla en lo más alto del ranking de retos, por delante de otros factores como la situación política o el exceso de burocracia, lo que evidencia un diagnóstico compartido sobre su impacto en la economía.
En este contexto, la fiscalidad se consolida como un punto clave de conexión —pero también de tensión— entre la sociedad, el empresariado y las administraciones públicas. La coincidencia general en que constituye un obstáculo relevante abre la puerta a un debate necesario sobre cómo avanzar hacia un sistema más equilibrado, que permita impulsar el crecimiento empresarial sin perder de vista las demandas sociales y el sostenimiento de los servicios públicos.

El 81% de los encuestados considera que los empresarios son clave para el progreso de España, superando al Gobierno (75%) y a los sindicatos (41%).
El 62% de los empresarios y el 42% de los ciudadanos consideran que la fiscalidad es su mayor desafío, reflejando una preocupación compartida sobre la carga impositiva.
Las tecnologías más implementadas son la ciberseguridad (29%) y la inteligencia artificial (27%), mientras que el blockchain apenas alcanza un 4% de adopción.
Sociedad y empresarios coinciden, cerca de 4 de cada 10 personas consideran que el Estado debe potenciar de forma prioritaria sus ayudas a las empresas pequeñas.
Un 81% de la sociedad y un 73% de los empresarios manifestaron su acuerdo con que el Estado proteja a las empresas nacionales frente a la entrada de capital extranjero.
El 70% de los empresarios y el 59% de los ciudadanos destacan una desconexión entre la formación universitaria y las necesidades del mercado laboral.
Solo 3 de cada 10 jóvenes tiene una percepción positiva de los empresarios españoles, según un informe de Grant Thornton.
Según el último estudio de Grant Thornton, casi la mitad de los ciudadanos percibe a los directivos de manera "positiva" o "muy positiva".