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Women in business 2017

España incrementa tímidamente su índice de mujeres directivas

Según el estudio de Grant Thornton, España avanza un punto su presencia de mujeres en la dirección: del 26% al 27%. Se trata de un incremento poco significativo, que confirma una ligera tendencia al alza, aunque rozando el estancamiento de los últimos tres años.

Este dato coloca a nuestro país por encima de la media europea, que este año ha subido dos puntos, del 24% al 26%. En los últimos diez años (2007-2017), el número de mujeres directivas en España ha subido un total de diez puntos (del 17% al 27%).

“A este ritmo, la paridad efectiva de hombres y mujeres en puestos de responsabilidad se conseguiría dentro de 20 años, en 2037. Además, el ritmo de crecimiento no es del todo real, porque el verdadero salto se dio entre 2007 y 2012, casi cinco puntos. Sin embargo, en los últimos cinco años el porcentaje sólo ha crecido tres puntos, lo que indica que las políticas de fomento de la igualdad de oportunidades en nuestro país no han sido suficientes en ese periodo”, según Isabel Perea, socia de Grant Thornton.

Donde sí ha habido un avance considerable es en el número de empresas españolas sin ninguna mujer en la dirección. Se ha pasado de un tercio de empresas (32%) en 2012 a menos de un cuarto en 2017 (un 22%), lo que nos sitúa en una posición sólida con respecto a las 36 economías analizadas en este estudio. 

Contexto europea e internacional

Uno de cada cuatro puestos directivos en el mundo está ocupado por mujeres (se ha pasado del 24% al 25%), pero la evolución está siendo extremadamente lenta. Los datos de 2017 representan un incremento de tan sólo un 1% con respecto a 2016 y esta proporción tan sólo ha mejorado un 6% en los 13 años que Grant Thornton ha llevado a cabo el estudio.

A nivel europeo Estonia (40%), Polonia (40%) y Lituania (37%) ocupan los primeros puestos del ranking de proporción de mujeres en puestos directivos. Sin embargo, otros países quedan rezagados en la parte baja del ranking: Alemania (18%), Reino Unido (19%) y Grecia (20%).

El ranking mundial de liderazgo femenino lo encabeza un año más Rusia (47%), Indonesia (46%), seguido de los ya mencionados Estonia, Polonia y Filipinas, los tres con un 40% y Lituania con un 37%. En los últimos puestos se sitúan un año más Japón (7%), Argentina (15%), India (17%), Alemania (18%) y Reino Unido (19%).

Lo realmente preocupante a nivel mundial es que el porcentaje de empresas sin mujeres directivas ha aumentado, pasando del 33% en 2016 al 34% en 2017, lo que supone que no ha habido mejoras desde 2012.

“Las razones de esta escasez son muchas y variadas, y dependen de la cultura de las empresas en sí, así como de la cultura en su sentido más amplio del país o la región en la que operan. No obstante, este año nos hemos encontrado con una preocupante sensación de que el problema se ha estancado, debido quizá a que las empresas asumen que ya se ha resuelto la cuestión de la diversidad. Los datos indican que no es así”, puntualiza la socia de Grant Thornton María José Lázaro. 

Distintos enfoques de hombre y mujeres con respecto al riesgo empresarial

El aumento de empresas que no cuentan con una adecuada diversidad de género en el mundo coincide con una etapa de mayor incertidumbre. Por esa razón, el estudio ha querido explorar cómo gestionan el riesgo hombres y mujeres, y en concreto, si saben aprovechar las oportunidades o gestionar las amenazas que dicho riesgo lleva aparejados.

El estudio concluye que los hombres y las mujeres perciben los riesgos y las oportunidades desde una óptica diferente, lo cual aporta una mayor diversidad de planteamientos al lograr combinar ambos enfoques. Los datos revelan que las mujeres están igual de abiertas a asumir riesgos empresariales que los hombres, aunque lo hacen de forma menos impulsiva y teniendo en cuanta un entorno más amplio.

“Nuestro estudio cuestiona la hipótesis generalizada de que las mujeres tienen mayor aversión al riesgo y por tanto lo perciben más a menudo en el entorno empresarial. Los datos recopilados sugieren que las mujeres no se apresuran a la hora de definir una situación como riesgo, ni tampoco a la hora de mitigarlo. En su lugar, tienen plenamente en cuenta el contexto y los distintos matices, y responderán atendiendo no sólo al impacto que su decisión tenga en la cuenta de resultados, sino también en las personas”, explica Isabel Perea, socia de Grant Thornton.

Por tanto, y debido a estas diferencias de enfoque entre hombres y mujeres ante el riesgo y las oportunidades, la sensibilidad de una mujer directiva puede ser un factor crucial para el éxito empresarial. Las mujeres no solo tienden a moderar los comportamientos extremos, sino que también poseen una mayor sensibilidad social y dedican tiempo a escuchar y reconocer sentimientos como el peligro y el miedo antes de evaluar el riesgo empresarial y trazar un plan estratégico.

“Estamos viendo cómo el mundo tal y como lo entendíamos está cambiando y gestionar el riesgo ha pasado a ser un factor mucho más significativo en la toma de decisiones. Por lo tanto, y teniendo en cuenta las conclusiones del estudio, nuestra recomendación pasa por crear equipos directivos diversos que reaccionen de forma más equilibrada ante las amenazas y las oportunidades. Un equipo mixto aporta una mayor variedad de opiniones al valorar cuestiones estratégicas. Por tanto, la diversidad de género en los equipos responsables de la toma de decisiones de las empresas podría significar en último término la diferencia entre el éxito o el fracaso”, concluye finalmente María José Lázaro, socia de Grant Thornton. 

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