Las empresas prevén algún brote verde en 2011, pero no en el empleo

 

En 2011 las empresas españolas esperan conseguir algunas mejoras en su negocio, pero mantienen una visión pesimista sobre la evolución de la economía española y no creen posible una recuperación a corto plazo. Estas son las principales conclusiones para España del International Business Report de Grant Thornton sobre optimismo empresarial, que estudia las expectativas de los empresarios de 39 economías mundiales ante el nuevo año y traza sus tendencias desde hace 19 años.

Por primera vez desde el inicio de la crisis los empresarios y directivos que prevén alguna mejora en los principales aspectos de sus compañías en 2011 son más que los que temen un nuevo empeoramiento, salvo en el caso del empleo. En este indicador el porcentaje de empresas que temen tener que reducir su plantilla supera al de aquellas que esperan incrementarla. Pese a ello, los niveles de optimismo de los empresarios respecto a su propio negocio mejoran respecto al año pasado en casi todos los indicadores y se alejan cada vez más de los catastróficos resultados registrados en 2009, si bien están aún lejos de los niveles de expectativa anteriores a la crisis excepto en el capítulo de exportaciones.

 

Es especialmente en la facturación donde un grupo de empresas esperan ver surgir los primeros brotes verdes. Un 44% prevé aumentar sus ingresos durante 2011 frente al 15% que augura que en 2011 seguirán produciéndose descensos, lo que arroja un balance positivo de 29 puntos en este indicador y confirma la tendencia levemente positiva iniciada en 2010.

Las expectativas de conseguir alguna mejora en la rentabilidad también suben, con un 38% de empresarios que creen que será mejor que en 2010, pese a que la mayoría (59%) espera que continúe el estancamiento en los precios de venta. Las empresas con actividad exportadora pronostican también una tendencia al alza en sus exportaciones, que se traduce en un balance positivo de 26 puntos (un 30% prevé un aumento frente a sólo un 4% que teme un descenso).

Pese a las mejores perspectivas de 2011 en comparación con los dos años precedentes, el empleo sigue concentrando el pesimismo de los empresarios y vuelve a mostrar un balance negativo de 5 puntos porcentuales. El 23% de las empresas piensa que tendrá que reducir plantilla mientras que sólo el 18% espera poder crear puestos de trabajo durante 2011. La opinión mayoritaria (el 58%) es que la contratación se mantendrá estancada en los preocupantes niveles de 2010. En todo caso la tendencia respecto al año anterior es ligeramente menos negativa y muy diferente a la recogida en 2009, cuando una de cada dos empresas preveía recortes de plantilla.

Las previsiones de inversión de los empresarios muestran también los primeros síntomas esperanzadores, aunque están aún lejos de los niveles previos a la crisis. Las empresas que piensan aumentar su inversión en I+D y en equipos e instalaciones superan por 30 y 26 puntos porcentuales respectivamente a las que prevén reducirla. Sin embargo la inversión en inmuebles sigue estancada con sólo un 12% de empresas que piensan aumentarla frente al 5% que la reducirán.

Para José María Fernández, director general de Grant Thornton, “la gran mayoría de los empresarios consideran que el 2011 será otro año de crisis aunque comience a verse algún signo positivo dentro de algunas empresas, especialmente aquellas con actividad en mercados exteriores, que vislumbran ya una ligera recuperación en sus negocios a corto plazo gracias al crecimiento que se está produciendo en el ámbito mundial. En todo caso estas mejores perspectivas dentro de las empresas, donde las haya, no serán suficientes para invertir significativamente la tendencia de indicadores macroeconómicos españoles, como el de desempleo, durante 2011.”

La recuperación podría posponerse hasta 2013
El incipiente optimismo sobre la marcha de sus negocios no se traduce, en opinión de empresarios y directivos, en buenas expectativas sobre la recuperación de la economía española. Para el 90% de los encuestados, 2011 será el cuarto año de esta larga crisis. De hecho, tan sólo un 36% piensa que la recuperación se iniciará durante 2012, mientras que una mayoría del 54% la pospone a 2013 o más tarde. Las reformas emprendidas durante el turbulento 2010 no han cambiado las percepciones de las empresas, que ya a principios del año pasado situaban el fin de la crisis en fechas similares.

La confianza en la economía sigue sin despegar
“Los últimos estudios muestran una clara disociación entre las percepciones de empresarios y consumidores sobre la perspectiva económica del país y las particulares de sus empresas y economías domésticas, respectivamente. Según los datos del Indicador de Confianza del Consumidor de diciembre, también los consumidores se muestran profundamente pesimistas sobre la evolución de la economía española, pero al igual que los líderes empresariales, son más moderados sobre el futuro de sus economías, en este caso familiares. Vuelve a haber cierta confianza en las propias posibilidades”, señala Fernández. El paro, la lenta evolución del PIB y las noticias sobre riesgo país, deuda soberana o peligro de rescate no ayudan a mejorar las esperanzas de empresarios y consumidores en nuestro país.

Y es que siete de cada diez empresarios y directivos se muestran pesimistas o muy pesimistas sobre la evolución de la economía en los próximos 12 meses. Unos niveles que sitúan a España, por tercer año consecutivo, en el penúltimo puesto del ranking de optimismo empresarial elaborado por Grant Thornton, junto a países como Grecia, Irlanda o Japón.

“Es evidente que la recuperación de la economía española pasa por la restauración de la confianza exterior e interior. La de los empresarios se mantiene en niveles similares a los de 2009 pese a las reformas emprendidas el año pasado, bien porque las consideran insuficientes, bien porque piensan que aún han de implementarse. Hasta que estas reformas, y otras pendientes, no surtan efecto será imposible recuperar nuestra confianza y con ella la de los mercados internacionales”, concluye José María Fernández.