Las empresas españolas cambian pesimismo por incertidumbre ante el futuro de la economía

 

Los reveses económicos de los últimos meses han derrumbado la confianza de los empresarios de todo el mundo en la recuperación económica. Por su parte, las empresas españolas, quizás más acostumbradas a las malas noticias, no agudizan el pesimismo en el que ya estaban hundidas desde el 2008, e incluso hay un cierto deslizamiento hacía la incertidumbre, a la espera de ver cómo se desarrollan los acontecimientos en el terreno económico y político, tanto en España como en Europa.

El barómetro de optimismo empresarial que Grant Thornton realiza trimestralmente en 39 países y que es el resultado de restar al porcentaje de empresas optimistas el de pesimistas respecto a las perspectivas económicas de cada país, muestra que España ha mejorado nueve puntos frente al segundo trimestre de 2011, aunque sigue en los 34 puntos negativos, considerablemente por debajo de la media europea.

previsión ecomía española 2012

Pese a que los pesimistas, un 54% de los empresarios, siguen superando ampliamente al 20% que se declara optimista, se trata del mejor resultado desde la brusca caída de las perspectivas económicas registrada por las empresas en 2008.

La mejora en las expectativas no se debe a un aumento del optimismo, que sigue en niveles idénticos a los del año pasado, sino a un 15% de empresas que han dejado de declararse pesimistas para pasar a ocupar el territorio de la incertidumbre. “Los acontecimientos de los últimos meses han contribuido a aumentar la sensación de falta de control sobre el futuro de nuestra economía por parte de los gobiernos y los responsables europeos”, opina José María Fernández, director general de Grant Thornton en España, “de ahí la incertidumbre ante un futuro económico sometido a unos mercados financieros en continuo vaivén”.

Europa se deprime, España mejora en su depresión
Si el reciente agravamiento de la crisis de deuda no ha conseguido agudizar aún más las malas perspectivas de los empresarios españoles, no pasa lo mismo con algunos de nuestros vecinos europeos más acomodados que, tras varios trimestres de optimismo con la recuperación de sus economías, han caído ahora en una notable depresión.

En Europa, España es el único país en el que desciende el pesimismo mientras que en países como Finlandia (con una caída de 98 puntos), Italia (66 puntos menos) o Francia (con un descenso de 63) finaliza bruscamente un periodo en el que la confianza en la recuperación parecía haberse impuesto. Alemania también ha caído 19 puntos, aunque mantiene un balance positivo.

No obstante, los 34 puntos negativos nos sitúan aún muy por debajo de las medias de Europa (0 puntos) y del mundo (+3 puntos).

Optimismo empresarial españa

Aumentan las dificultades para los negocios
Los empresarios españoles tienen que seguir gestionando sus negocios en un contexto muy difícil y en el tercer trimestre se ha intensificado la importancia y el número de las dificultades a las que se enfrentan.

Obstáculos que encuentran las empresas españolas

La falta de capital circulante, señalada por un 51% de los encuestados, se sitúa como el factor negativo más acuciante para las empresas españolas, seguida por el coste de la financiación (47%) y la dificultad de acceso a prestamos a largo plazo (44%). La escasez de demanda se agudiza notablemente respecto al segundo trimestre y afecta ahora al 43% de las empresas, mientras que la normativa y los tramites administrativos, una dificultad que en trimestres anteriores era mencionada por una minoría de empresarios, adquiere un lugar prominente entre las preocupaciones de un 30% de los empresarios.

Para Fernández, “las dificultades que señalan nuestras empresas son muy graves y denotan no ya la imposibilidad de crecer sino la lucha por la propia superviviencia de algunas de ellas. Esta situación de baja demanda, poca liquidez y difícil acceso a la financiación está durando mucho y pone en peligro la supervivencia de aquellas empresas que pudieron superar los peores momentos, gracias a que se sanearon y apostaron por la exportación”.

El optimismo mundial se hunde ante el temor de una nueva recesión
Aunque ya en los últimos trimestres se apreciaba una moderación del optimismo con el que tanto las economías tradicionales como las emergentes acogieron la recuperación tras los peores momentos de la crisis, los últimos datos recogen una masiva pérdida de confianza en todo el mundo.

Optimismo empresarial mundo

El balance mundial de optimismo de Grant Thornton (media de las empresas que se muestran optimistas sobre el futuro de su economía menos las que se muestran pesimistas) descendió desde los 31 puntos en el segundo trimestre de 2011 a los tres en el tercero. En Estados Unidos el optimismo de los empresarios ha caído 43 puntos para situarse en los dos puntos negativos.

Los países emergentes, que mantuvieron la confianza incluso en los peores momentos de la crisis, se han visto en la mayoría de los casos muy afectados por las turbulencias en las economías tradicionales. Tanto China como India han sufrido un descenso de 29 puntos en sus respectivos niveles de optimismo empresarial.

Mayor inversión para superar las dificultades
Las empresas reflejan las malas perspectivas sobre las economías nacionales en sus propios negocios. Así, tanto en el Mundo como en la Eurozona se esperan bajadas en facturación, beneficios, exportaciones y niveles de empleo.

Pese a todo los empresarios europeos parecen decididos a luchar contra las dificultades invirtiendo, tal y como demuestran los incrementos previstos en el gasto en investigación y desarrollo, medios de producción y nuevos edificios. La mayoría de las empresas asumen también una bajada de los precios de venta como requisito para superar la reducción de la demanda.

El descenso en la demanda es el obstáculo más señalado por los empresarios de las 39 economías estudiadas. “La caída de la confianza y por tanto del consumo en las economías maduras hace mucho daño a las exportaciones de los emergentes, que además han de lidiar con sus propios problemas de inflación”, comenta José María Fernández.

Indicadores empresariales eurozona

“Las empresas españolas que comenzaban a levantar cabeza lo hacían de la mano de las exportaciones, especialmente a nuestros vecinos europeos. Y en el ámbito global, las economías emergentes estaban llamadas a ser las locomotoras de la recuperación mundial. Ahora todo eso está en el aire”, concluye Fernández.