Los problemas que están encontrando muchas empresas para financiar sus actividades y acometer sus planes de expansión e inversión favorecen que un gran número de compañías miren al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) como una vía para la obtención de capital. Esta es la principal conclusión que se desprende del estudio International Business Report realizado por Grant Thornton entre empresarios y directivos españoles.
Según el estudio llevado a cabo por Grant Thornton, un 56% de los empresarios y directivos españoles de compañías entre 100 y 500 empleados conoce la existencia de este mercado de valores y, de ellos, el 14% cree que el MAB podría representar una oportunidad para su negocio. Teniendo en cuenta que las estadísticas del INE dan una cifra de 10.472 empresas con una plantilla de entre 100 y 500 personas, significa que alrededor de 820 compañías podrían plantearse una salida a este mercado como una oportunidad para su empresa, o alguna de sus filiales, en el corto y medio plazo. Para Carlos Villabona, socio de Grant Thornton, la razón principal de este creciente interés por saltar al mercado bursátil se debe a que “las empresas españolas se están dado cuenta de las enormes ventajas que un mercado como el MAB les puede aportar, especialmente en estos momentos en los que el acceso a la financiación se encuentra cada vez más restringido”.
Desde que en Julio de 2009 saliera a cotizar la primera compañía al MAB, 12 empresas le han seguido y otras están finalizando en la actualidad su proceso de salida. “Las compañías que acceden al MAB buscan ampliar su capital y conseguir nuevos inversores, pero las ventajas van más allá. Este mercado aporta además notoriedad, prestigio y credibilidad, permite conocer el valor de la empresa y todo ello sin perder el control del negocio al ser la propia compañía la que marca los límites del capital cotizado" apunta Villabona.
Según Villabona, “el MAB no sólo reporta ventajas para las compañías que cotizan en este mercado, sino para la economía en su conjunto, ya que estimula la actividad de una serie de empresas de alto interés por su capacidad de innovación, expansión y arrastre”. Según un estudio llevado a cabo por Grant Thornton a petición de la London Stock Exchange para analizar el impacto en la economía británica del AIM (primer mercado alternativo mundial y referente del español), las compañías que cotizan en este mercado contribuyeron con 14.142 millones de Euros al PIB de Reino Unido y emplearon a más de 250.000 personas a tiempo completo en 2009. A estas cifras habría que añadir los 320.000 empleos y 11.433 millones de aportación al PIB que proporcionaron, de forma indirecta, a través de la cadena de suministro y otros efectos multiplicadores (en total, un 1,7% del PIB británico). Además, el AIM estimula la innovación, la iniciativa privada y la productividad, lo que se traduce en un incremento de beneficios y en la translación a otras industrias de conocimientos y tecnologías, factor que eleva los niveles de productividad de la economía británica en su conjunto.
En este sentido, las Administraciones Públicas han empezado a ofrecer ayudas para hacer frente a los costes de salida. "Estas ayudas son fundamentales, pero aún queda trabajo por hacer en materia de incentivos fiscales de apoyo al inversor, Implantar medidas que estimulen el atractivo de este mercado y sus empresas entre inversores privados e institucionales ayudaría a potenciar un segmento de compañías con alto interés para la economía española. La experiencia del AIM demuestra que son estos incentivos los que han resultado claves en el éxito de este mercado y, de hecho, se estima que han ayudado a captar 5.422 millones de Euros en los últimos 5 años. Sin estos incentivos, la liquidez habría sido menor, las compañías del AIM no habrían cumplido sus objetivos de obtención de capital y su capacidad para atraer inversores se habrían visto limitada", apunta Villabona.