Cae el optimismo empresarial en EEUU según el BOI de Grant Thornton
Los brotes verdes de optimismo
que surgieron en primavera parecen haberse secado para los altos
directivos de las empresas de Estados Unidos. Si en mayo el Índice
de Optimismo Empresarial (Business Optimism Index) de Grant Thornton
se situaba con un 67,6 en niveles similares a los de antes de la
crisis, en agosto el optimismo de los empresarios ha caído casi diez
puntos para situarse en un 58,4.
El aumento del pesimismo se refleja también en las perspectivas sobre la economía. La mayoría de los empresarios pospone la consolidación de la recuperación económica a 2011 e incluso, un 16% de los directivos consultados creen que se demorará aún más.
También desciende el optimismo sobre la marcha del propio negocio, con un 76% de directivos que se muestran optimistas frente a un creciente 24% que se muestra pesimista. Este clima de incertidumbre no anima a las empresas a aumentar sus plantillas: si en mayo un 44% planeaba contrataciones en agosto esa cifra se ha reducido al 38%.
Perspectivas empresariales para los próximos 6 meses

Fuente: Business Optimism Index de Grant Thornton
En opinión de José María Fernández, Socio Director General de Audihispana Grant Thornton, los directivos están tomando el pulso real de la situación económica del país. "Cuando ves que el desempleo se mantiene en tasas históricas, que la demanda de bienes duraderos sigue cayendo al igual que el mercado inmobiliario y que el ahorro continúa creciendo, te das cuenta del nivel de estancamiento existente”.

“Aunque la mayoría de las empresas mantienen buenas perspectivas sobre el futuro de los negocios, empieza a percibirse entre los directivos una creciente preocupación ante un posible estancamiento de una economía cuya recuperación aún no está consolidada”, opina Fernández.
Las tendencias del Índice de
Optimismo Empresarial en Estados Unidos coinciden con los resultados
obtenidos en el Reino Unido en un estudio similar publicado por
Grant Thornton y el ICAEW (Institute of Chartered Accountants of
England and Wales) que reflejaba una caída de la confianza de los
empresarios británicos en el tercer trimestre del año. En este caso
la caída fue atribuida por los autores del estudio a la
incertidumbre producida por el plan de recortes en el gasto y subida
de los impuestos, implementado por el Gobierno británico.