En el transcurso del desayuno informativo, organizado por el asesor registrado y auditor Audihispana Grant Thornton y el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), Fernando Beltrán, socio de Audihispana Grant Thornton, destacó el hito que supone para una empresa tomar la decisión de cotizar en el MAB. “la compañía que cotiza en el MAB tiene otra calidad y perfil porque ha sido capaz de acometer una serie de cambios en su organización que son de gran valor”.
En este sentido, Jesús González Nieto-Márquez, Vicepresidente y Director Gerente del MAB recordó que “el hecho de que el MAB ofrezca a las empresas de mediana capitalización el acceso a un mercado de valores con una regulación flexible y adaptada a sus necesidades, no significa que esta regulación sea laxa, ya que los inversores necesitan saber que la compañía tiene un compromiso profundo de transparencia”. Para garantizar esta transparencia, González destaca el papel del Asesor Registrado, quien “no sólo actúa como tutor de la compañía sino que, además, es la figura que ayuda a que la transparencia se refleje en el mercado”, concluye González.
Para Aurelio García de Sola, Gerente del Instituto Madrileño de Desarrollo (IMADE), el hecho de que una empresa salga a cotizar al MAB no sólo ayuda a ordenarla, sino que la pone en valor y afirmó que “entre ir a un banco a financiarse o salir a bolsa no hay duda, si consideramos el valor añadido que aporta esta última opción”. García de Sola destacó además el compromiso de la Comunidad de Madrid por facilitar el acceso al MAB, tanto de las empresas que decidan salir a cotizar a este mercado, como de los inversores que inviertan en él, y anunció la prolongación de las ayudas para financiar los costes de salida (que actualmente ascienden al 50% de los costes, con un máximo de 80.000 €, aunque García de Sola no descartó que esta financiación pudiera aumentarse en el futuro en función de la demanda), así como las deducciones del 20%, y hasta un máximo de 20.000 €, a los inversores de empresas MAB.
Estas ayudas pueden ser un apoyo para muchas empresas que, ante una situación de restricción crediticia como la que vivimos, empiezan a mirar al MAB como un refugio al que acudir para obtener la liquidez necesaria que les permita financiar sus planes de expansión. “Hasta la restricción crediticia las empresas españolas no habían necesitado salir a bolsa para financiarse, pero está situación ha cambiado radicalmente” asegura González.
Obtener financiación es el objetivo principal de las empresas que estén planteando su salida al mercado alternativo, y “la decisión de salir a cotizar o no en el MAB no debe supeditarse al valor de la acción”, aseguró ayer Pablo Hernández-Sampelayo, Director de Mercado de Capitales del Banco Sabadell, quien destacó que “el MAB no debe ser un fin sino un medio para alcanzar los planes de expansión” y que las empresas deben dirigirse a este mercado con un “espíritu financiero, un buen equipo asesor y un único objetivo: el de financiar un plan de expansión”.
Al analizar los costes de salida, las empresas deben tener en cuenta que se trata de captación de recursos propios y no de financiación ajena. “Los gastos de salida deben considerarse a largo plazo. Además, no son recursos que se detraen de la compañía, sino que se pagan con los propios fondos captados en la operación de salida" recordó Ramón Galcerán, Socio Director Nacional de Asesoramiento Financiero de Audihispana Grant Thornton
Estrategia y comunicación en el proceso de salida
Alfredo Ciríaco, Socio Director Nacional de Auditoría de Audihispana Grant Thornton, sostiene que la primera pregunta que debe realizar un Asesor Registrado a una empresa que esté planteando su salida al MAB es por qué quiere cotizar en este mercado y destaca la necesidad de “contar con una buena estrategia, que se refleje correctamente en un plan de negocio solvente”, en definitiva, y según aseguró Miguel Ángel Morro, Consejero del MAB y Director de Mercado y Sistemas de Liquidación de la Bolsa de Valencia, lo que el mercado valora es "un plan de negocio a futuro, claro y definido, más que sus fondos propios actuales o su cuenta de resultados".
La manera en la que se comunique este plan de negocio a los inversores será una de las claves del éxito de la operación. Oportunidad que las empresas deben además aprovechar “para incrementar su prestigio y notoriedad entre clientes y potenciales clientes. Es decir, es un momento idóneo para realizar una campaña de comunicación que contribuya a incrementar el negocio de la empresa” apunta Charo Gómez, Directora de Estudio de Comunicación.
Por su parte, Juan Aguayo, Socio de Cuatrecasas, destacó la vocación de transparencia que deben tener las empresas del MAB y en concreto la obligación de comunicar información relevante, es decir “aquella que pueda afectar al valor de la acción” así como cualquier adquisición o enajenación que conlleve que su participación alcance, supere o descienda del 10% del capital social y sucesivos múltiplos.