Estudio de Grant Thornton International
El pesimismo de los empresarios españoles sobre las perspectivas económicas de nuestro país es el más acusado del ranking del ámbito occidental y en el mundo es únicamente superado por la ya tradicional visión económica negativa de Japón. Así lo revelan los datos de la encuesta que Grant Thornton International realiza anualmente a más de 7.000 empresas privadas de 36 países que representan el 81% del PIB mundial. Tan sólo un 15% de los empresarios y directivos españoles considera que la economía del país ofrece ligeros signos de mejora en el 2009, mientras que el 80% se declara pesimista ante las perspectivas económicas, desglosándose en un 32% que se considera muy pesimista y un 48% algo pesimista.
Según el estudio, la principal causa mencionada por los empresarios españoles para justificar su pesimismo es la caída de la demanda (45 por ciento), seguida por las restricciones en la concesión de créditos a empresas (29 por ciento) y el recorte del crédito a los consumidores (15 por ciento).
“Nuestro barómetro anual pone de manifiesto que la inmensa mayoría de los empresarios españoles, y de buena parte de las economías de nuestro entorno, piensa que las peores consecuencias de la crisis están aún por llegar y temen que la fuerte caída de la demanda continúe durante 2009 -comenta José María Fernández Ulloa, Socio Director General de Audihispana Grant Thornton- No cabe duda de que los gobiernos van a tener que tomar medidas que estimulen el consumo doméstico para reanimar las economía mundial“.
Ya en el estudio publicado en enero de 2008, los empresarios y directivos españoles se mostraron más pesimistas que sus colegas de Europa y EEUU, pero entonces eran únicamente un 32% quienes opinaban que las perspectivas eran malas. Este año el porcentaje se eleva al 80 y España desciende hasta la penúltima posición del ranking de los 36 países incluidos en el estudio, desde el puesto 19 que ocupaba en 2007 y el 30 en 2008.
“Aconsejamos a nuestros clientes que tomen medidas rápidas y decididas para proteger sus negocios en el corto plazo, anteponiendo la liquidez a la rentabilidad, pero manteniendo la calma y desarrollando un plan estratégico para el largo plazo” afirma José María Fernández. “Tras la recesión surgirá un nuevo entorno económico que podría ser completamente distinto al actual y hay que estar preparados"
Los resultados del International Business Report 2009 reflejan una gran disparidad en la profundidad con la que la crisis afecta a las empresas en distintas regiones y economías del mundo. Mientras que en India, Brasil y China continental siguen siendo mayoría los empresarios optimistas, en EE.UU. y el viejo continente la situación económica se interpreta de una forma mucho más negativa.
“Esta polarización entre el optimismo de muchos de los países en desarrollo y el pesimismo de las economías más tradicionales sugiere que hay espacio para la esperanza en los mercados mundiales –declara Fernández Ulloa. Aunque las empresas perciben que la recesión será dolorosa y prolongada, las economías emergentes son conscientes de que en su propio ámbito la crisis puede ofrecer muchas oportunidades de negocio”.
* Balance: resta entre el porcentaje de optimistas y pesimistas