El fuerte incremento de los impagos no va a parar
El alarmante aumento de la morosidad está generando serios problemas de liquidez a pymes y grandes empresas en España, según han revelado los datos de la encuesta que Grant Thornton International realiza anualmente a más de 7.000 empresas privadas de 36 países que representan el 81% del PIB mundial.
Según el estudio International Business Report (IBR), a pesar de la notable diferencia entre pymes y grandes empresas, ambas están padeciendo este fenómeno asociado a la profunda desaceleración de nuestra economía. Según los datos extraídos del estudio, un 53% de las pymes ha sufrido un incremento en el incumplimiento de los pagos de sus clientes en el 2008 en relación al ejercicio 2007, frente a un 40% de las grandes compañías. “Recomendamos a las empresas que refuercen sus sistemas de gestión de riesgos, analicen la capacidad de pago de los nuevos clientes y se apoyen en el asesoramiento financiero y legal cuando el cobro se complica”, apunta José María Fernández, socio Director General de Audihispana Grant Thornton.
Pymes y grandes empresas españolas calculan un incremento medio del 66% en el la cifra de morosidad por parte de sus clientes, lo que sin duda está provocando serios problemas a la hora de mantener la liquidez en las empresas.
La tendencia de la morosidad en el 2009 está siendo aún más negativa, ya que, según indican los empresarios y directivos encuestados, la deteriorada situación de la economía española seguirá empeorando: un 57% de las empresas creen que la tasa de impagos se incrementará en el 2009 respecto al 2008 y un 38% adicional considera que no disminuirá.
La incidencia de la
morosidad se ve agravada por las dificultades para acceder al
crédito y el descenso de la actividad
“Mucho se ha hablado estos días de la incidencia de las tasas de
morosidad en las cuentas de resultados de las entidades financieras
en España, sin embargo este estudio nos recuerda que son las pymes y
grandes empresas las que están sufriendo por partida triple la
situación. Por un lado las empresas se están viendo afectadas por el
creciente aumento de la morosidad, pero además se tienen que
enfrentar a otros dos elementos: el descenso de las ventas y el
recorte del crédito o el endurecimiento de sus condiciones”, asegura
José María Fernández. Todo ello unido desemboca en que muchas
empresas se vean en serias dificultades para sobrevivir, incluso si
su negocio es fuerte y está bien gestionado.
Así lo constatan el 60% de las empresas españolas, que aseguran que su acceso a la financiación se verá restringido a lo largo de 2009, según revela el estudio. Los resultados del IBR muestran además que los empresarios españoles mantienen las mismas expectativas pesimistas respecto a sus dificultades de acceso al crédito que el resto de los negocios de la Unión Europea (60%) y del mundo (61%).