Normativa internacional
Las nuevas Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF o IFRS, en inglés) para pequeñas y medianas empresas publicadas hoy por el International Accounting Standards Board (IASB) podrían cambiar la forma en que las compañías no cotizadas preparan sus cuentas en gran parte del mundo. Grant Thornton, la sexta organización mundial de servicios de auditoría y asesoramiento, considera que ofrecerán una oportunidad única para crear un marco contable normalizado para pequeñas y medianas empresas de todo el mundo.
Las NIIF para PYMEs proporcionan un conjunto substancialmente simplificado de principios contables reconocidos internacionalmente. Basándose en la normativa NIIF, desarrollada en un principio para empresas cotizadas, la nueva normativa beneficiará especialmente a aquellas empresas que operen internacionalmente. De esta manera los países podrán tener en consideración las nuevas normas, consultar con sus stakeholders locales y decidir cuándo y dónde deben utilizarlas en sus jurisdicciones. Además los países también tendrán libertad para decidir a qué entidades aplican estas normas (las filiales no cotizadas de multinacionales cotizadas podrían ser un claro ejemplo de compañías a incluir).
Según Donato Moreno, Socio Director de Práctica Profesional de auditoría de Audihispana Grant Thornton, “en el caso de España, la introducción a principios del año 2008 del nuevo Plan General de Contabilidad (PGC), que ha sustituido al de 1990, hace poco probable la adopción integra de esta nueva normativa internacional a corto y medio plazo. El PGC se ha introducido precisamente con el objetivo de adaptar la normativa española a los estándares internacionales, aunque no lo haya conseguido plenamente. No obstante, “habrá que ver cómo acoge estos estándares la Unión Europea y qué impulso ejerce sobre su adopción en los países miembro”.
Moreno añade que “las empresas no cotizadas, potenciales usuarias de estos estándares contables en todo el mundo, sin duda agradecerán que la nueva normativa sea una décima parte de la norma completa y que conste de aproximadamente 300 artículos, en lugar de los 3.000 actuales”.
Alex MacBeath, líder de la línea de servicios a empresas no públicas a nivel global de Grant Thornton International, explica: nosotros consideramos que las NIIF para PYMEs serán especialmente bienvenidas en los cerca de 30 países que actualmente están utilizando las NIIF completas para todo tipo de empresas, cotizadas y no cotizadas. En estos países la presión para reducir los costes administrativos soportados por las PYMEs seguramente persuadirá a los gobiernos para adoptar los nuevos estándares rápidamente. Sudáfrica por ejemplo tomó la decisión de adoptar las NIIF para PYMES cuando aún estaban en su fase de borrador por lo que ya las está aplicando”.
Grant Thornton estima que la adopción de las NIIF para PYMEs requerirá una valoración más detallada en aquellos países en los que las pequeñas y medianas empresas cuentan con normas contables nacionales. Tan sólo dentro de la Unión Europea existen actualmente cerca de 55 normativas diferentes.
La adopción de nuevos principios contables siempre conlleva cierto coste financiero y de recursos. Las empresas, auditores y asesores deben conocer la nueva terminología y técnicas contables, así como realizar cambios en sus programas informáticos de gestión contable. Además, en algunos países esta adopción podría tener también implicaciones en el derecho fiscal y mercantil. A pesar de los retos, Grant Thornton asegura que los trastornos originados a corto plazo quedarán compensados a largo plazo por los beneficios que para las PYMEs de todo el mundo supondría su aplicación.
"El gran potencial de esta normativa reside en que nos dirige a una situación donde entidades financieras e inversores serán capaces de evaluar una compañía a través de unos estados financieros directamente comparables, acreditados y cuyos principios son reconocidos internacionalmente, independientemente del país de origen de la empresa. Todo esto podría mejorar el acceso a la financiación y la toma de decisiones en operaciones internacionales, además de reducir las cargas administrativas soportadas por las PYMEs" aclara Alex MacBeath.